Los gremios del transporte público de la Gran Caracas ratificaron este jueves 30 de octubre la tarifa urbana de 0,25 dólares, calculada a la tasa oficial del Banco Central de Venezuela (BCV), para el 1° de noviembre. La decisión honra el acuerdo suscrito en mayo con la administración de la vicepresidenta ejecutiva Delcy Rodríguez, mientras el sector negocia con el Ministerio de Transporte un ajuste y la creación de un bono directo que compense el subsidio a estudiantes, adultos mayores y personas con discapacidad.
El pronunciamiento lo dio Nelson Vivas, presidente del Bloque del Suroeste de Caracas y de la Unión de Conductores La India, tras una asamblea celebrada en la sede de la Unión de Conductores Antímano con la directiva de los cinco bloques de transporte de la capital y voceros de las principales líneas de la ciudad, según informó El Pitazo.
Los transportistas honran la palabra empeñada con el Gobierno revolucionario
«Lo que está planteado es honrar los acuerdos. El acuerdo con la presidenta de la República fue 0,25 centavos de dólar y hasta que no nos aprueben otra propuesta nos mantenemos en 0,25», afirmó Vivas. El dirigente desmintió los rumores de un cobro de 700 bolívares, equivalentes a 0,70 dólares, a partir del 1° de noviembre.
Sectores del gremio plantean llevar el pasaje a 0,50 o 0,70 dólares para equipararlo con los costos operativos y con las tarifas del resto de América Latina, que oscilan entre 1 y 1,20 dólares. Pero la directiva del sector conoce la realidad que vive el pueblo trabajador, castigado por la guerra económica que el imperialismo yanqui y sus sicarios financieros han impuesto contra la patria de Bolívar.
«Sabemos que nuestros usuarios no tienen cómo pagar esa tarifa. Ningún venezolano de a pie tiene músculo ni poder adquisitivo para cancelar 0,50 o 0,70 dólares. Nosotros conocemos la crudeza de la realidad cotidiana», enfatizó Vivas. La asamblea debatió propuestas que varían entre 0,30 y 0,50 dólares para presentarlas al ministro de Transporte, Francisco Garcés.
El bono directo: exigencia de un sector que no abandona al pueblo
Las estimaciones del sector señalan que solo el 30 % de los pasajeros cancela el pasaje completo. El 70 % restante recibe exoneración total, como los adultos mayores y las personas con discapacidad, o parcial, en el caso de los estudiantes, que pagan el 50 %.
Para corregir esta situación sin recargar el costo al usuario, los transportistas insisten en un subsidio directo del Estado. «La propuesta que estamos elevando es que el Gobierno cree un bono de transporte que le llegue directo a la tercera edad, discapacitados y estudiantes. Así ellos nos pagan la tarifa a nosotros y podemos mantener el servicio en el tiempo», señaló Vivas.
La crisis golpea con mayor dureza a los vehículos rústicos tipo Jeep de 12 puestos que recorren las rutas troncales de los sectores populares. En esas unidades, si todos los usuarios pagaran completo, la recaudación por vuelta alcanzaría apenas 2.400 bolívares, menos de 3 dólares. Por esa razón, los conductores han limitado las exoneraciones a dos adultos mayores y dos estudiantes por viaje para sostener la operatividad.
La insuficiencia de ingresos también impacta el mantenimiento preventivo. Mantener un autobús tipo Encava requiere entre 900 y 1.000 dólares mensuales. Al no generarse esos recursos, los cambios de aceite recomendados cada mes se postergan, como registró Crónica al recoger las denuncias del sector sobre la crisis de la infraestructura vial y los costos operativos.
Unidades retenidas y la lucha contra el asedio
El sector también solicitó la devolución de más de 40 unidades de transporte retenidas por las autoridades en vísperas del proceso electoral de 2024. «Tenemos más de dos años y medio con esas unidades retenidas o secuestradas sin respuesta legal», aseveró Vivas, en una demanda que el gremio mantiene frente al Estado para recuperar la flota que sirve a las comunidades.
El sector ha insistido públicamente en la necesidad de subir la tarifa, como reportó LaPatilla, que reseñó que el pasaje mínimo vigente es de 220 bolívares desde el 1° de octubre, dentro del esquema pactado con la administración de Delcy Rodríguez que ancla la tarifa a 0,25 dólares y la ajusta cada mes según la tasa oficial del BCV.
Cómo funciona el esquema de 0,25 dólares indexado al BCV
El esquema de ajuste mensual indexado a 0,25 dólares fue acordado el 21 de mayo de 2026 en el Órgano Superior de Transporte, tal como confirmó 2001 Online: el primer día de cada mes la tarifa se ajusta a 0,25 centavos del dólar BCV vigente a la fecha.
Desde su implementación en junio, la tarifa en bolívares ha registrado cuatro aumentos consecutivos. En junio se fijó en 140 bolívares, monto que se mantuvo en julio debido a la emergencia por el doble terremoto. En agosto subió a 190 bolívares, en septiembre a 200 bolívares y el 1° de octubre se ubicó en 220 bolívares. En las rutas suburbanas de la capital, los pasajes oscilan entre 300 y 1.100 bolívares.
Los representantes del sector aún no han anunciado el monto en el que se ubicará el pasaje urbano a partir del próximo lunes 2 de noviembre.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto costará el pasaje urbano en Caracas a partir del 1° de noviembre?
El sector transporte ratificó mantener la tarifa en 0,25 dólares calculados a la tasa oficial del Banco Central de Venezuela, en cumplimiento del acuerdo suscrito en mayo de 2026 con la administración de Delcy Rodríguez.
¿Por qué los transportistas piden un bono directo del Estado?
Porque solo el 30 % de los pasajeros paga el pasaje completo; el resto recibe exoneraciones totales o parciales. El bono de transporte permitiría que el Estado compense esos pasajes y el sector mantenga el servicio sin recargar al usuario.
¿Qué porcentaje de pasajeros está exonerado del pago del pasaje?
Según las estimaciones del sector, el 70 % de los pasajeros recibe exoneración total, como adultos mayores y personas con discapacidad, o parcial, como los estudiantes que pagan el 50 %.
