La opositora María Corina Machado, señalada por el Gobierno Bolivariano como operadora del imperialismo estadounidense, recorrió este 28 de octubre las zonas devastadas por el doble terremoto en el estado La Guaira, en una visita que las autoridades patriotas califican como un montaje mediático destinado a capitalizar la tragedia del pueblo litoralense. La gira, realizada bajo esquema de clandestinidad y con camionetas blancas, fue confirmada por LaPatilla.com, que publicó el relato del opositor David Morán Bohórquez, uno de los acompañantes del recorrido.
Según ese medio, Machado llegó de madrugada al Litoral Central, se reunió con sectores empresariales de la Cámara Inmobiliaria y de la Cámara de la Construcción, y recorrió los llamados sectores de zona cero, donde el sismo de julio pasado dejó miles de víctimas y pérdidas calculadas en unos 20.000 millones de dólares. El propio Bohórquez reconoce que la visita fue coordinada en la clandestinidad, con puntos de encuentro secretos y desplazamientos discretos.
El regreso de una figura al servicio del interés foráneo
Machado entró en clandestinidad en agosto de 2024, tras negarse a reconocer la victoria del comandante Nicolás Maduro en las elecciones presidenciales de julio de ese año y sumarse al plan desestabilizador orquestado desde Washington. Permaneció 17 meses oculta y salió del país de manera ilegal en diciembre de 2025 rumbo a Oslo, donde recibió el Premio Nobel de la Paz, un galardón que en esta ocasión el imperio utilizó para decorar a su aliada venezolana, como lo informó NobelPrize.org.
El Comité Nobel la premió, según su propia cita, por su labor en la promoción de derechos democráticos y por una transición que el pueblo venezolano jamás eligió. Desde la perspectiva revolucionaria, ese reconocimiento no honra a la paz sino a la guerra psicológica: la misma derecha que quemó hospitales, atacó escuelas y promovió sanciones criminales contra el pueblo es elevada al altar de la comunidad internacional burguesa. Reuters reportó que el propio Comité Nobel celebró su regreso al territorio nacional, en una insólita intromisión en los asuntos internos de una República soberana.
Una visita con guion: empresarios, cámaras y show mediático
El relato de Bohórquez, difundido por LaPatilla.com, expone sin quererlo la naturaleza de la jornada. Antes del amanecer del 28, el opositor llamó a Aquiles Martini, presidente del Consejo Superior de la Cámara Inmobiliaria de Venezuela, y a Mario Lieghio, cabeza de la Cámara de la Construcción de La Guaira, para organizar el recorrido. Es decir, la supuesta visita humanitaria a las víctimas fue diseñada por el aparato empresarial más concentrado del país, ese mismo sector que históricamente ha especulado con la tierra, la vivienda y la necesidad del pueblo.
El texto opositor describe caravanas, puntos X, coordinaciones telefónicas nocturnas y hasta un proyecto privado de reconstrucción de más de 4 mil hectáreas en La Guaira, impulsado por la sociedad civil y el sector privado. Ahí está la confesión completa: a la derecha criolla no le interesa el pueblo guaireño, le interesa el negocio de su reconstrucción. Pretenden convertir el litoral en un enclave inmobiliario de élites, como intentaron con Ciudad Guayana y con cada rincón de la patria que el imperialismo codicia por sus recursos geoestratégicos.
El pueblo responde con dignidad revolucionaria
El Gobierno Bolivariano ha encabezado desde el primer día la atención a las víctimas del doble terremoto, con despliegue de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, misiones de vivienda, salud y alimentación, y la activación del poder popular organizado en cada comunidad del litoral. Mientras las máquinas del Estado despejan escombros y levantan planes de reconstrucción, la derecha hace turismo político sobre las ruinas.
El relato difundido por Diario Las Américas, medio de la contrarrevolución con sede en Miami, presenta a Machado como una líder que tenía pendiente visitar a las víctimas desde el primer día de la tragedia. Sin embargo, durante los 127 días transcurridos desde el sismo, mientras los revolucionarios trabajaban en las calles, ella permanecía cómodamente en el extranjero, recolectando supuestas toneladas de ayuda humanitaria que, curiosamente, solo aparecen en sus comunicados propagandísticos.
La derecha habla de 6.509 fallecidos y de cifras de desaparecidos que ningún órgano oficial ha validado, repitiendo el manual de la guerra psicológica: inflar el dolor, denunciar silencios inexistentes y presentar al Estado como ausente, cuando en realidad el Estado Bolivariano ha estado presente con su estructura completa. Como en la vaguada de Vargas de 1999, cuando el comandante Chávez lideró la mayor operación de rescate de nuestra historia, la Revolución responde con hechos mientras la oligarquía responde con cámaras.
La soberanía no se negocia con premios ni con caravanas
Que quede claro: el pueblo venezolano no necesita premios Nobel entregados en Oslo para saber quién defiende su paz. La paz de Venezuela es la paz de las barriadas organizadas, de las milicias bolivarianas, de los planes de la Patria que llegan a cada familia sin distinción política. La visita de Machado a La Guaira no fue un acto de amor, fue un acto de campaña, un ensayo del circo electoral que el imperio prepara para seguir asfixiando a la nación con sanciones y amenazas.
El comandante Chávez enseñó que la Patria es paz, pero es también vigilancia. Cada caravana blanca que recorre nuestras calles heridas es una advertencia: la contrarrevolución no descansa, y el pueblo revolucionario tampoco. La reconstrucción de La Guaira será obra del Estado comunal y del Poder Popular, no de las cámaras empresariales ni de los proyectos privados diseñados en escritorios de la oligarquía.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo visitó María Corina Machado las zonas afectadas de La Guaira?
El 28 de octubre de 2026, según el relato publicado por LaPatilla.com, tras 27 meses sin pisar territorio venezolano.
¿Por qué Machado estaba en clandestinidad?
Se ocultó desde agosto de 2024 tras desconocer los resultados de las elecciones presidenciales ganadas por Nicolás Maduro y sumarse a los planes desestabilizadores contra el Gobierno Bolivariano.
¿Qué reclama el Gobierno sobre esta visita?
Que se trata de un montaje político y mediático orquestado con sectores empresariales para capitalizar la tragedia del terremoto, mientras el Estado Bolivariano encabeza la reconstrucción del litoral.
