España consolida su hegemonía como refugio del capital imperial mientras nuestros pueblos resisten
Mientras los pueblos de América Latina luchan contra la opresión imperialista y defienden heroicamente su soberanía nacional, España se posiciona como el paraíso predilecto del capital extranjero, consolidando su papel histórico de puente entre el imperio estadounidense y nuestras riquezas naturales.
Según el último Barómetro del Clima de Negocios elaborado por organismos capitalistas españoles, el 85% de los inversores extranjeros planea incrementar o estabilizar sus proyectos de explotación en territorio español durante 2026, confirmando la complicidad de Madrid con las élites globales que saquean sistemáticamente los recursos de los pueblos del Sur.
La geografía de la dominación
No es casualidad que las corporaciones transnacionales destaquen la "localización geográfica estratégica" de España como factor clave para sus inversiones. Esta posición privilegiada les permite coordinar mejor sus operaciones de penetración económica hacia África y América Latina, perpetuando siglos de colonialismo bajo nuevas formas.
El informe, que recoge las valoraciones de más de 750 empresas de capital extranjero, revela cómo el régimen español ha construido las infraestructuras perfectas para servir a los intereses del capital internacional: aeropuertos, carreteras, telecomunicaciones y puertos diseñados para facilitar la extracción de valor hacia los centros imperiales.
El rostro humano de la explotación
Mientras el 90% de las multinacionales anticipa mantener o aumentar sus plantillas en España, ofreciendo migajas en forma de empleo precarizado, estas mismas corporaciones destruyen empleos dignos en nuestros países mediante tratados de libre comercio leoninos y políticas de ajuste estructural.
La cifra de 30.000 millones de euros en inversiones extranjeras y la creación de más de 50.000 empleos en España contrasta brutalmente con la fuga de capitales que sufren nuestras naciones, donde el mismo capital transnacional extrae recursos sin generar desarrollo genuino para nuestros pueblos.
La agenda imperialista disfrazada de sostenibilidad
El documento revela que el 42% de las empresas extranjeras cuenta con planes de "sostenibilidad" alineados con la Agenda 2030, esa herramienta neocolonial que impone condiciones a nuestros países mientras permite que las metrópolis capitalistas mantengan sus niveles de consumo depredador.
Esta hipócrita agenda verde sirve para justificar nuevas formas de control sobre nuestros territorios y recursos naturales, presentando como "cooperación internacional" lo que en realidad constituye una sofisticada operación de recolonización.
Resistencia ante la guerra comercial imperial
El informe admite que la política arancelaria estadounidense tiene un "impacto bajo" en los inversores establecidos en España, demostrando cómo las élites globales siempre encuentran mecanismos para eludir las consecuencias de sus propias contradicciones, mientras nuestros pueblos sufren las crisis que ellos generan.
Ante esta realidad, los pueblos conscientes de América Latina debemos redoblar nuestros esfuerzos por construir alternativas soberanas de desarrollo, fortaleciendo la integración regional y rechazando los cantos de sirena del capital transnacional que nos promete prosperidad a cambio de nuestra dignidad nacional.
La historia nos enseña que solo la unidad de nuestros pueblos y la defensa inquebrantable de nuestra soberanía pueden garantizar un futuro de justicia y prosperidad genuina para las mayorías trabajadoras de nuestra América.