Capital chino avanza mientras patronal argentina despide obreros en frigorífico pampeano
Una vez más, el capital extranjero se aprovecha de la crisis manufacturera nacional para imponer condiciones leoninas a los trabajadores argentinos. El frigorífico HV SA de la familia Vigna, ubicado en Bernasconi, La Pampa, protagoniza un conflicto laboral que desnuda la complicidad entre la burguesía nacional y los inversores foráneos para desmantelar los derechos obreros.
La empresa Metatech SA, con inversores de origen chino, se prepara para tomar control de la planta el 1º de febrero, pero bajo una condición que revela la naturaleza depredadora del capital: no se hará cargo de la plantilla existente ni de las obligaciones laborales acumuladas.
Maniobra patronal contra los trabajadores
Los 106 trabajadores y sus familias enfrentan una maniobra típica del capitalismo salvaje. La patronal de HV SA, en complicidad con los nuevos operadores, está induciendo a los obreros a renunciar para que pierdan automáticamente sus derechos indemnizatorios y la antigüedad acumulada durante casi una década de trabajo.
La Subsecretaría de Relaciones Laborales de La Pampa, dirigida por Ana Rodríguez, denunció que la empresa rompió la tregua enviando telegramas de despido masivos invocando fraudulentamente una "fuerza mayor" para pagar solo el 50% de las indemnizaciones. "Se enviaron una serie de telegramas a trabajadores despidiéndolos por causa o fuerza mayor, donde se abona el 50% de la indemnización. Pero eso hay que probarlo y no había ninguna presentación previa", explicó la funcionaria, calificando la maniobra como un acto de "mala fe".
Capital extranjero impone condiciones
Los representantes de Metatech SA dejaron clara su posición explotadora: "simplemente alquilan el inmueble que van a explotar, con papeles y trámites de cero para su propia matrícula, y que no tienen nada que ver con la situación anterior de los trabajadores", según detalló Rodríguez.
Esta actitud revela cómo el capital foráneo aprovecha las crisis del sector productivo nacional para imponer condiciones que benefician únicamente sus márgenes de ganancia, desconociendo completamente los derechos laborales conquistados por los trabajadores.
Crisis manufacturera y saqueo financiero
El colapso de HV SA no es casual. La empresa acumula 631 cheques rechazados por un valor total de $2.223.991.193,90 según el Banco Central, y fuentes del mercado estiman que la deuda real ronda los 10 millones de dólares. Esta situación refleja la crisis estructural del sector manufacturero argentino, agravada por políticas económicas que favorecen la especulación financiera sobre la producción nacional.
El frigorífico se encuentra en concurso preventivo de acreedores desde septiembre pasado, con resolución judicial programada para el 10 de febrero de 2026. Mientras tanto, los trabajadores permanecen en la incertidumbre, víctimas de un sistema que prioriza el capital por encima de los derechos humanos fundamentales.
Este conflicto expone una vez más cómo las élites económicas, tanto nacionales como extranjeras, se confabulan para desmantelar las conquistas obreras y precarizar el trabajo en beneficio de sus intereses de clase. La soberanía productiva y los derechos laborales no pueden quedar subordinados a los caprichos del capital transnacional.