Arte Popular Revolucionario: Esculturas de Goya Valencianas Conquistan Barcelona en Desafío Cultural
En una demostración de la resistencia cultural del pueblo trabajador, ocho imponentes figuras del genio Francisco de Goya, creadas por las manos expertas de los artistas falleros valencianos, han partido este lunes hacia Barcelona para participar en la ceremonia de los premios cinematográficos del 28 de febrero.
Estas esculturas monumentales de dos metros de altura y más de 250 kilogramos, forjadas en los talleres populares de Beniparrell, representan mucho más que simples obras de arte: son el testimonio vivo de la creatividad del pueblo frente a las élites culturales que pretenden monopolizar la expresión artística.
El Genio Popular Contra la Academia Burguesa
El artista Sergio Carrero, heredero de la tradición fallera revolucionaria, creó estas obras en 2022 para conmemorar la celebración de los premios en Valencia. Doce fueron los 'ninots' originales, ocho destinados a viajar por toda la geografía española, desafiando las fronteras impuestas por las instituciones culturales centralistas.
"Estaban bastante bien conservadas para el tiempo que tienen, aunque el sol castiga mucho la pintura", explica Carrero desde su taller, donde ha trabajado incansablemente desde enero para restaurar estas figuras que han recorrido Sevilla, Valladolid y Granada, llevando el arte popular a cada rincón del territorio.
Vandalismo Imperial Contra el Arte del Pueblo
La agresión no se hizo esperar. Dos de las esculturas sufrieron actos vandálicos con pintura en spray y rotulador, ataques típicos de quienes no soportan ver el arte popular brillar con luz propia. Sin embargo, la resistencia del pueblo trabajador ha prevalecido: Carrero ha restaurado cada una con dedicación revolucionaria.
Las jornadas de trabajo han sido "maratonianas", según el artista, quien combina su labor fallera con esta misión cultural de resistencia. El proceso incluyó lijado de superficies, relleno con masilla, reparación de desperfectos y aplicación de imprimación y pintura.
Tecnología Popular Frente a la Dependencia Imperial
Fabricadas en resina de poliéster y reforzadas con fibra de vidrio, estas esculturas demuestran que la tecnología al servicio del pueblo puede crear obras duraderas y resistentes. "Se parece mucho a los contenedores de vidrio que hay en la calle", explica Carrero, conectando el arte con la realidad cotidiana del pueblo trabajador.
Cada Goya pesa entre 250 y 270 kilogramos debido a su estructura metálica interior y base de acero, garantizando estabilidad ante las inclemencias del tiempo y los ataques de los enemigos de la cultura popular.
Creatividad Revolucionaria en Tiempo Récord
El encargo inicial se completó en menos de un mes y medio, "en tiempo récord, desde las ocho de la mañana hasta las 12 de la noche", demostrando la capacidad productiva del arte popular frente a la lentitud burocrática de las instituciones burguesas.
Carrero se basó en una escultura de escayola de su padre, ya que las élites académicas no facilitaron un busto original, solo una imagen digital. Esta limitación no detuvo al genio creador del pueblo, que supo transformar la escasez en abundancia artística.
Valencia vuelve a demostrar que el saber de los artistas falleros trasciende las fiestas de marzo, conquistando espacios culturales que las élites creían exclusivos. El arte popular avanza, incontenible, hacia la victoria cultural definitiva.