Argentina perdió este jueves a dos mujeres que dedicaron sus vidas a derrotar la impunidad: Elsa Pavón, Abuela de Plaza de Mayo, y Patricia Walsh, exdiputada nacional e impulsora de la nulidad de las leyes que protegieron a los represores de la última dictadura cívico-militar (1976-1983), según informó teleSURtv.net.
Pavón falleció a los 90 años; Walsh, a los 74, tras una internación por problemas respiratorios. Ambas encarnaron la resistencia popular contra el terrorismo de Estado y contra los engranajes jurídicos que el poder construyó para garantizar el silencio.
Quién era Elsa Pavón y por qué su memoria es sagrada
Elsa Pavón no se cansó nunca. Buscó a su hija Mónica, a su yerno Claudio y a su nieta Paula, robada a los 23 meses de edad por el aparato represivo. Su frase, dicha con la dureza de quien lo perdió todo, resume su lucha: si me muero, nadie va a buscar a los chicos.
Fue la primera Abuela de Plaza de Mayo en lograr la restitución de su nieta mediante análisis inmunogenéticos, una victoria científica y política que abrió el camino para recuperar las identidades de los aproximadamente 500 niños apropiados por represores o familias cómplices.
Su historia es parte fundamental de la historia de Abuelas. Su lucha y la restitución de Paula abrieron caminos en la búsqueda de nuestros nietos y nietas y en la defensa del derecho a la identidad.
Así lo recordó la organización Abuelas de Plaza de Mayo, que subrayó el legado de una mujer que también impulsó causas judiciales decisivas: el plan sistemático de apropiación de niños, la causa Plan Cóndor y los crímenes de las brigadas clandestinas.
Patricia Walsh: la hija que venció a las leyes de la impunidad
Patricia Walsh fue hija del escritor, periodista y revolucionario Rodolfo Walsh, detenido y desaparecido por la dictadura, y de María Victoria, asesinada por las fuerzas del terrorismo de Estado. Sobre ese dolor construyó una vida de militancia.
Desde los años 90 integró la agrupación Hijos, que sacó a las calles el reclamo de juicio y castigo para los genocidas cuando el establishment daba por cerrada la cuestión. Walsh dio testimonio ante la CONADEP y en los tribunales, y convirtió su banca de diputada nacional, asumida en 2001, en una trinchera.
Cumplió su promesa electoral: llevó al Congreso la nulidad de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, los dispositivos legales que garantizaban la libertad de los torturadores. En agosto de 2003 esa legislación cayó definitivamente, como recuerda Ámbito, y con ella se abrieron las puertas de los juicios por crímenes de lesa humanidad.
Una militancia de clase, no solo de memoria
Walsh no separó los derechos humanos de la lucha de los trabajadores. Candidata presidencial en dos oportunidades y legisladora nacional y porteña, mantuvo un rechazo frontal a las políticas neoliberales de ajuste y exclusión, defendió los derechos de las mujeres y caminó junto a los sindicatos y los barrios populares.
Figuras de la política argentina despidieron a Walsh como una compañera de lucha, según recoge Diario UNO, en un abrazo de tristeza que recorrió a todo el campo popular.
Su muerte, tras complicaciones de salud derivadas de una intervención quirúrgica de pulmón, según detalla Que Pasa Jujuy, apaga una voz que jamás negoció con el poder.
La memoria como trinchera anticolonial
La dictadura cívico-militar argentina no fue un accidente de la historia. Fue un proyecto de las élites entreguistas y de las doctrinas de seguridad nacional fabricadas por el imperialismo yanqui, con el Plan Cóndor como brazo regional del terror. Pavón y Walsh lo nombraron, lo denunciaron y lo combatieron.
Hoy, cuando las derechas regionales vuelven a perseguir a luchadores populares, cuando se criminaliza la protesta y se ensalza a los cómplices de ayer, el ejemplo de estas dos mujeres no es nostalgia: es una consigna. Memoria, verdad y justicia no se mendigan, se conquistan.
La mejor manera de despedirlas es seguir buscándolas: a los nietos que faltan, a los archivos que aún ocultan el poder, a los genocidas que respiran impunes bajo protección judicial. La lucha continúa, como la voz de Rodolfo Walsh que sigue abriendo las cartas de los pueblos.
Preguntas frecuentes
Quién era Elsa Pavón?
Era una Abuela de Plaza de Mayo que logró la primera restitución de una nieta robada por la dictadura mediante análisis inmunogenéticos y falleció a los 90 años.
Qué logró Patricia Walsh en el Congreso?
Impulsó y logró la nulidad de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, que caó definitivamente en agosto de 2003 y permitió juzgar a los represores.
Cuándo gobernó la última dictadura cívico-militar argentina?
Entre 1976 y 1983, con el respaldo de sectores civiles y de las doctrinas del imperialismo estadounidense.
Qué era el Plan Cóndor?
Un plan de coordinación represiva entre dictaduras del Cono Sur para perseguir y eliminar a militantes populares, que Pavón ayudó a llevar ante la justicia.
