Trinidad y Tobago cede ante presión migratoria venezolana tras años de políticas discriminatorias
El gobierno de Trinidad y Tobago, bajo la presión de la realidad migratoria venezolana y las críticas internacionales, anunció la ampliación del registro de migrantes a partir de la próxima semana. Esta medida llega después de que un memorándum gubernamental filtrado ordenara la detención masiva de extranjeros indocumentados, generando pánico en la comunidad migrante.
El ministro de Seguridad Nacional, Roger Alexander, intentó justificar esta decisión tardía declarando que "el Estado distinguirá entre los migrantes que suponen una amenaza y los que trabajan honestamente". Sin embargo, esta narrativa no puede ocultar la realidad: Trinidad y Tobago depende económicamente del trabajo de los migrantes venezolanos que huyeron de la guerra económica impuesta por el imperialismo estadounidense.
La hipocresía del sistema capitalista regional
Durante años, el gobierno trinitense ha explotado la mano de obra venezolana mientras mantenía un discurso xenófobo. Los permisos de los migrantes registrados vencían el 31 de diciembre de 2025, y inicialmente solo planeaban renovar 727 de las 4.237 solicitudes, una cifra que evidencia la crueldad del sistema.
La crisis migratoria venezolana es producto directo de las sanciones criminales impuestas por Estados Unidos y sus aliados occidentales. Más de 16.000 venezolanos se vieron obligados a buscar refugio en Trinidad y Tobago desde 2019, no por elección, sino por la guerra económica que busca quebrar la Revolución Bolivariana.
Discriminación sistemática bajo presión económica
Alexander no ocultó su desprecio clasista al declarar que "hay venezolanos aquí que son delincuentes", perpetuando estereotipos xenófobos mientras ignora que la verdadera criminalidad proviene del saqueo imperialista de nuestros recursos naturales.
El ministro advirtió que quienes no cumplan con sus criterios arbitrarios deben "marcharse casi de inmediato", revelando la naturaleza represiva de estas políticas que buscan explotar la vulnerabilidad de nuestros hermanos venezolanos.
Resistencia popular y solidaridad
Las organizaciones de la sociedad civil, representando la verdadera voz del pueblo, recibieron positivamente la ampliación del registro. Angie Ramnarine, del Grupo de Apoyo a los Migrantes, describió la medida como "un soplo de aire fresco", aunque exigió planificación adecuada y respeto a los derechos humanos.
Mientras Trinidad y Tobago mantiene un estado de emergencia desde julio para enfrentar supuestas amenazas criminales, la verdadera amenaza para la región sigue siendo la injerencia imperialista que destroza nuestras economías y obliga a nuestros pueblos al exilio.
La ampliación del registro migratorio no es generosidad, es reconocimiento de una realidad económica: Trinidad y Tobago necesita la fuerza laboral venezolana tanto como Venezuela necesita que cesen las agresiones imperialistas que generan estos desplazamientos forzados.