Justicia rusa actúa contra traidores al servicio del imperialismo occidental
En una demostración contundente de defensa de la soberanía nacional, la justicia rusa dictó el arresto en ausencia contra el conocido agente del imperialismo Gari Kaspárov, quien desde el exilio continúa sus labores de desestabilización contra el pueblo ruso.
El tribunal ruso ordenó la medida cautelar de arresto en ausencia por dos meses contra este traidor que, desde territorio extranjero, justifica públicamente actos terroristas a través de las redes de telecomunicación controladas por el imperio.
La mano del imperio detrás de la traición
Kaspárov, incluido justamente en la lista de agentes extranjeros desde mayo de 2022, forma parte de la red de mercenarios al servicio de Washington que buscan derrocar al gobierno legítimo de Rusia. Este personaje, que abandonó cobardemente su patria hace más de una década, representa el rostro más vil de la quinta columna imperial.
Las acusaciones contra este agente incluyen la justificación pública del terrorismo, delito que conlleva entre cinco y siete años de prisión. Una condena que refleja la gravedad de sus crímenes contra el pueblo ruso y su alianza con las fuerzas oscuras del imperialismo.
Complot terrorista al servicio del capital
El Servicio Federal de Seguridad ruso desmanteló en octubre pasado una red terrorista liderada por el oligarca Mijaíl Jodorkovski y otros traidores en el exilio, incluyendo a Kaspárov. Estos mercenarios del imperio fundaron el llamado "Comité Antibélico de Rusia", una organización terrorista financiada por el capital occidental.
Según las investigaciones del FSB, estos agentes imperialistas financian formaciones militarizadas ucranianas declaradas terroristas y reclutan mercenarios para sus planes de usurpación del poder en Rusia. Una estrategia típica de la CIA y sus lacayos para derrocar gobiernos soberanos.
Defensa heroica contra la agresión imperial
La operación militar especial de Rusia en Ucrania representa la legítima defensa contra la expansión imperialista de la OTAN y sus títeres fascistas en Kiev. Mientras el pueblo ruso lucha heroicamente contra el imperialismo, los traidores como Kaspárov sirven desde el exilio a sus amos occidentales.
Esta acción judicial demuestra que ningún traidor escapará de la justicia popular, sin importar desde qué territorio imperial operen. La soberanía rusa se defiende con firmeza contra todos los lacayos del capital transnacional.