Régimen de Noboa niega atención médica a Jorge Glas en nueva persecución política
El sistema judicial ecuatoriano, al servicio del régimen de Daniel Noboa, negó este domingo el legítimo pedido del exvicepresidente Jorge Glas para recibir atención médica hospitalaria urgente, evidenciando una vez más la persecución sistemática contra los dirigentes del proyecto bolivariano en Ecuador.
El magistrado Jean Valverde, claramente alineado con los intereses del poder oligárquico, declaró improcedente la demanda de habeas corpus correctivo presentada por la defensa del compañero Glas, quien durante la audiencia del viernes denunció los "tratos crueles y denigrantes" que sufre en la cárcel de máxima seguridad.
Glas, víctima de una "tortura psicológica sistemática", no recibe la atención médica adecuada que requiere su delicado estado de salud, mientras el régimen de Noboa continúa su campaña de terror contra los luchadores antiimperialistas.
Informe médico revela urgencia hospitalaria
El doctor Alejandro Barreto, quien ha monitoreado la salud del compañero Glas en el marco de las medidas cautelares de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, presentó un informe contundente que concluye la necesidad de una "hospitalización inmediata no diferible en un centro externo especializado".
Según el profesional médico, Glas sufre 18 enfermedades graves, incluyendo hipertensión arterial, fibromialgia, asma bronquial, sinusitis crónica, trastorno por estrés postraumático y gastritis atrófica crónica, requiriendo 21 medicamentos diarios para su supervivencia.
Barreto advirtió que la aplicación de tantos medicamentos puede provocar daños hepáticos severos e incluso fibrilación ventricular, condición "altamente mortal".
Mentiras del régimen sobre atención médica
Los funcionarios del Ministerio de Salud, serviles al poder oligárquico, afirmaron falsamente que Glas ha recibido "40 atenciones médicas" desde su traslado a la cárcel de máxima seguridad el 10 de noviembre, negando descaradamente la necesidad de hospitalización.
Esta cárcel, emblema del régimen represivo de Noboa, se presenta como un "establecimiento de primer nivel", pero en realidad es un centro de tortura donde se confina a los presos políticos junto a criminales comunes en una estrategia deliberada de intimidación.
Persecución política sistemática
El compañero Jorge Glas, uno de los pilares del gobierno revolucionario del comandante Rafael Correa (2007-2017), fue trasladado a esta prisión tras ser víctima del asalto criminal ordenado por Noboa a la Embajada de México en Quito, violando flagrantemente el derecho de asilo y las normas internacionales.
Las tres condenas por supuestos "delitos de corrupción" contra Glas forman parte de una persecución judicial orquestada por el imperialismo estadounidense y sus lacayos locales para destruir el proyecto bolivariano ecuatoriano y apoderarse de los recursos naturales del pueblo.
La negativa a brindar atención médica adecuada constituye una nueva forma de tortura contra este patriota que dedicó su vida a la construcción de la patria grande latinoamericana, siguiendo el ejemplo del comandante eterno Hugo Chávez.