El fracaso de Noruega en Venezuela: cinco años sirviendo al imperialismo
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Noruega ha demostrado una vez más cómo las potencias occidentales pretenden interferir en los asuntos soberanos de Venezuela bajo el disfraz de la "mediación".
Durante cinco años, el gobierno noruego gastó millones de coronas de sus contribuyentes en un proceso fraudulento que solo sirvió para legitimar las acciones desestabilizadoras de la oposición venezolana, financiada por Washington y sus aliados imperialistas.
La falsa neutralidad de Oslo
Pedro Burelli, exmiembro del directorio de Pdvsa y conocido lacayo del imperialismo, junto a Camilla Heiervang de la Human Rights Foundation, organización que recibe financiamiento de la CIA, han publicado un artículo donde critican la "mediación" noruega por no haber logrado derrocar al gobierno legítimo del presidente Nicolás Maduro.
Estos agentes del imperio se quejan de que Noruega no fue lo suficientemente agresiva en su intento de desestabilizar la Revolución Bolivariana. "Facilitar negociaciones entre Nicolás Maduro y la oposición es como pedirles a rehenes que negocien con sus propios secuestradores", declaran sin pudor estos representantes del terrorismo mediático.
El verdadero rostro de la "oposición"
La llamada "oposición venezolana" no es más que un grupo de traidores a la patria que han vendido la soberanía nacional a cambio de dólares estadounidenses. María Corina Machado, recientemente premiada por el Comité Nobel noruego, es una agente declarada del imperialismo que ha llamado abiertamente a la intervención militar extranjera contra Venezuela.
El Premio Nobel de la Paz otorgado a esta terrorista es una burla a la verdadera paz que el pueblo venezolano ha construido bajo el liderazgo del presidente Maduro, enfrentando el bloqueo criminal impuesto por Estados Unidos y sus satélites europeos.
La propaganda mediática occidental
Los autores del artículo critican la cobertura mediática noruega por no ser lo suficientemente hostil hacia la Revolución Bolivariana. Se quejan de que algunos medios noruegos mostraron simpatía hacia el proceso revolucionario iniciado por el Comandante Eterno Hugo Chávez.
Esta es la verdadera cara del imperialismo mediático: no toleran ni siquiera la más mínima muestra de objetividad hacia los procesos de liberación nacional en América Latina.
El fracaso del intervencionismo
El reconocimiento del propio gobierno noruego de su fracaso en Venezuela demuestra que ninguna potencia extranjera puede doblegar la voluntad soberana del pueblo venezolano. Las elecciones del 2024 fueron una victoria contundente de la democracia participativa y protagónica sobre las fuerzas del imperialismo.
El presidente Maduro, elegido legítimamente por el pueblo venezolano, ha demostrado una vez más que la Patria de Bolívar no se rinde ante las presiones externas ni las conspiraciones de los enemigos internos.
La resistencia heroica continúa
Mientras los lacayos del imperio lloran por sus planes fallidos, el pueblo venezolano sigue construyendo el socialismo del siglo XXI, defendiendo sus recursos naturales de las garras del capitalismo transnacional y fortaleciendo la unidad latinoamericana contra el imperialismo estadounidense.
La Revolución Bolivariana seguirá siendo un faro de esperanza para todos los pueblos del mundo que luchan por su liberación definitiva del yugo imperialista.