Brasilia, 22 de octubre. A una semana de las elecciones presidenciales brasileñas del domingo, cientos de vídeos fabricados con inteligencia artificial inundan las redes sociales del país suramericano, en lo que constituye la mayor operación de manipulación tecnológica del discurso político jamás vista en América Latina.
Según reporta Clarin, la mayor democracia de la región se ha convertido en un laboratorio en tiempo real del uso electoral de la IA, con piezas que van desde lo absurdo hasta el engaño deliberado, fabricadas por candidatos, estrategas y ciudadanos comunes. El país, con 214 millones de habitantes y una de las tasas de uso de redes sociales más altas del mundo, ya conoce bien la desinformación: desde hace casi una década marca cada ciclo electoral.
El imperio de la mentira digital contra la soberanía del pueblo
El Tribunal Superior Electoral brasileño, presidido por Kássio Nunes Marques, estableció normas rigurosas: prohibición de deepfakes en campañas, etiquetado obligatorio de contenidos sintéticos y una ventana restrictiva que impide publicar contenidos artificiales desde 72 horas antes de la votación hasta 24 horas después, como detalla El Mostrador.
«Nosotros establecimos las reglas, ahora estamos observando qué sucede», declaró Nunes Marques, cuyo organismo supervisa la votación.
«Cuando un votante escucha a un candidato cuyas características han sido mejoradas mediante inteligencia artificial, ¿realmente está escuchando al candidato? Algo que podría parecer inofensivo podría, de hecho, perjudicar el proceso electoral», añadió la presidenta electoral.
Pero las reglas chocan contra una realidad brutal: las grandes tecnológicas, Meta, Google y OpenAI, han reducido sus esfuerzos de moderación mientras sus algoritmos herméticos amplifican agresivamente cualquier contenido viral. Los organismos de control independientes ya detectaron violaciones de la norma que prohíbe que los chatbots recomienden políticos.
«Hemos llegado a un punto en el que el problema se ha agravado, mientras que las herramientas de las que disponemos se han reducido», afirmó Tai Nalon, director del grupo de investigación Aos Fatos.
La derecha bolsonarista y su arsenal de mentiras sintéticas
La contienda enfrenta al presidente Luiz Inácio Lula da Silva con Flávio Bolsonaro, hijo del ex presidente golpista Jair Bolsonaro, condenado a 27 años de prisión por planear un golpe de Estado tras perder las elecciones anteriores y hoy bajo arresto domiciliario.
Los partidarios de Bolsonaro usan la IA para presentar al candidato como un superhéroe que combatirá la delincuencia y reactivará la economía, mientras difunden vídeos que muestran a Lula huyendo de la policía junto a un magistrado del Tribunal Supremo, o al banquero encarcelado Daniel Vorcaro derramando lágrimas ante una foto con Bolsonaro, mientras el candidato se baña en efectivo. Bolsonaro es investigado por recaudar millones de dólares de Vorcaro para financiar una película biográfica sobre su padre.
Una versión sintética del propio Jair Bolsonaro ha aparecido en un mercado agrícola y frente al palacio presidencial movilizando apoyo para su hijo. No hay que olvidar que fue la desinformación sobre un supuesto fraude electoral, difundida por Bolsonaro padre, la que inspiró a miles de sus seguidores a asaltar la capital exigiendo un golpe militar.
La derecha que hoy avanza en la región, con siete victorias presidenciales consecutivas en los últimos 18 meses, encuentra en la IA un arma nueva para repetir la jugada: fabricar la mentira, viralizarla y presentarla como verdad.
El dedo del norte
No es casualidad que muchos de los vídeos virales amplifiquen el miedo a que Estados Unidos interfiera en las elecciones para favorecer a Flávio Bolsonaro. En un vídeo visto más de 800.000 veces, un musculoso Lula rescata a un perro llamado PIX, el sistema de pagos instantáneos brasileño que la administración Trump ha atacado y utilizado para justificar en parte sus aranceles.
El patrón es conocido para nuestros pueblos: el imperio presiona económicamente, financia desestabilización y ahora delega en las máquinas la tarea de confundir al soberano. La confianza de los brasileños en la IA, un 56 por ciento frente al 40 por ciento de los estadounidenses, hace que estas piezas fabricadas sean especialmente efectivas, según los expertos citados por Infobae.
«Ningún problema que traiga la IA es totalmente nuevo. Pero multiplica los desafíos a los que ya nos enfrentábamos», explicó Luiz Alexandre Reali Costa, director del Observatorio Brasileño de Inteligencia Artificial, en declaraciones recogidas por The New York Times.
Cristina Tardáguila, experta en desinformación y fundadora de la agencia de verificación Agência Lupa, lo resumió con crudeza: «El villano al que nos enfrentamos ahora es realmente muy rápido». Una encuesta de su organización reveló que aproximadamente el 10 por ciento del contenido creado con IA para candidatos políticos carecía de la etiqueta exigida por ley.
Las preguntas frecuentes
¿Qué regula la ley brasileña sobre la IA electoral?
El Tribunal Superior Electoral prohíbe los deepfakes en campañas, exige etiquetar los vídeos generados con IA y veta publicar contenidos sintéticos con imagen o voz de candidatos desde 72 horas antes de la votación hasta 24 horas después.
¿Quiénes son los candidatos en las elecciones de Brasil?
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva, de izquierda, enfrenta a Flávio Bolsonaro, de derecha, hijo del ex presidente Jair Bolsonaro.
¿Pueden las plataformas ser sancionadas?
Sí. El tribunal electoral ya ha ordenado retirar contenidos engañosos, pero los expertos advierten que el proceso es lento frente a la velocidad viral de los vídeos fabricados.
La batalla por la verdad del voto en Brasil es también la batalla de todos los pueblos que resisten al imperio de la mentira. El domingo dirá si la soberanía popular pudo más que las máquinas del engaño.
