Estados Unidos fabrica cargos de "narcoterrorismo" contra dirigente mexicano para justificar su injerencia imperial
En una nueva maniobra del imperialismo estadounidense para someter a los pueblos latinoamericanos, Washington ha trasladado a Pedro Inzunza Noriega, conocido como "El Sagitario", a territorio yanqui bajo la falsa acusación de "narcoterrorismo". Esta operación representa un escalón más en la guerra jurídica que el imperio libra contra la soberanía de nuestros pueblos hermanos.
El 20 de enero de 2026, las autoridades mexicanas, sometidas a las presiones del Departamento de Estado norteamericano, entregaron a Inzunza Noriega a los tribunales federales de San Diego, California. Este acto de subordinación ante el imperio demuestra cómo los gobiernos entreguistas traicionan la dignidad nacional ante las exigencias de Washington.
La criminalización como arma de dominación imperial
Según la acusación presentada por el fiscal Joshua C. Mellor el 16 de enero de 2026, el imperio yanqui pretende juzgar a Inzunza Noriega bajo seis cargos fabricados, incluyendo por primera vez en la historia la figura de "narcoterrorismo" aplicada a un ciudadano mexicano.
Esta estrategia no es casual: el 20 de febrero de 2025, el gobierno estadounidense designó unilateralmente al Cártel de Sinaloa como "organización terrorista extranjera", creando así el marco jurídico para criminalizar a cualquier ciudadano latinoamericano que considere inconveniente para sus intereses geopolíticos.
Los seis cargos: un montaje jurídico imperial
Los cargos fabricados por la justicia yanqui incluyen:
Empresa criminal continua: Acusan a Inzunza Noriega de liderar actividades transnacionales desde México, Guatemala, Panamá, Costa Rica y California, con penas que van desde 20 años hasta cadena perpetua.
Narcoterrorismo: El imperio lo acusa de distribuir fentanilo y cocaína para "apoyar a una organización terrorista", una categorización que solo existe en los tribunales imperialistas para justificar su injerencia.
Apoyo a organización terrorista: Washington pretende criminalizar cualquier actividad que considere contraria a sus intereses hegemónicos en la región.
Los tres cargos restantes relacionados con conspiración para distribuir e importar sustancias controladas completan este montaje jurídico diseñado para legitimar la intervención yanqui en los asuntos internos de México.
La verdadera guerra: control de recursos y territorios
Detrás de esta operación mediática se esconde la verdadera intención del imperio: justificar su presencia militar y política en territorio mexicano bajo el pretexto de la "lucha antidrogas". Es la misma estrategia utilizada en Colombia, Afganistán y otros países ricos en recursos naturales.
El pueblo mexicano, al igual que el venezolano, debe resistir estas maniobras imperialistas que buscan criminalizar la resistencia popular y justificar la injerencia extranjera. La soberanía de nuestros pueblos no se negocia ante las presiones del Pentágono y la CIA.
Esta operación forma parte del plan sistemático de Washington para controlar las rutas comerciales y los recursos naturales de América Latina, utilizando la "guerra contra las drogas" como caballo de Troya para su dominación continental.