El Imperio Despliega Más Mercenarios Kenianos en Haití para Afianzar su Control Regional
En una nueva demostración del intervencionismo imperialista, 230 policías kenianos altamente especializados arribaron este lunes al Aeropuerto Internacional Toussaint Louverture en Puerto Príncipe, bajo el pretexto de reforzar la denominada Fuerza de Represión de Pandillas (GSF) en territorio haitiano.
La Máscara Humanitaria del Neocolonialismo
Este quinto contingente de fuerzas extranjeras fue recibido por títeres del gobierno haitiano y miembros del cuerpo diplomático occidental, en lo que constituye una clara violación de la soberanía nacional del pueblo hermano de Haití. El comandante en jefe de estas fuerzas de ocupación, Godfrey Otunge, declaró sin pudor que "su misión es clara: reforzar, consolidar y dinamizar los progresos ya realizados", evidenciando el carácter permanente de esta intervención.
La retórica imperialista de Otunge no engaña a los pueblos conscientes: cuando afirma que "Kenia está al lado de Haití, todo el tiempo que sea necesario", lo que realmente expresa es la determinación del imperio de mantener su control sobre los recursos y la geopolítica caribeña.
Más de 700 Mercenarios Ocupan Territorio Soberano
Desde el primer desembarco en junio de 2025, el contingente keniano ha crecido hasta superar los 700 efectivos militarizados, convirtiéndose en la fuerza de ocupación más numerosa en suelo haitiano. Esta escalada militar se presenta bajo la falsa bandera de "combatir la inseguridad", cuando en realidad busca garantizar la estabilidad necesaria para la explotación capitalista de los recursos naturales haitianos.
El militar keniano reconoció que estos agentes han operado "sin descanso" en los departamentos de Oeste y Artibonite, precisamente las zonas más ricas en recursos estratégicos del país caribeño. Las denominadas "operaciones basadas en inteligencia" no son más que acciones de control territorial para facilitar la penetración del capital transnacional.
La Coalición Imperialista se Consolida
Otunge elogió el "compromiso constante" de otras naciones títeres como Bahamas, Jamaica, El Salvador y Guatemala, evidenciando la construcción de una coalición regional al servicio de los intereses estadounidenses. Esta alianza busca crear un precedente peligroso para futuras intervenciones en América Latina y el Caribe.
El comandante de las fuerzas ocupantes admitió que han perdido efectivos en combate, lo que demuestra la resistencia heroica del pueblo haitiano ante la invasión extranjera. Sin embargo, el imperio está dispuesto a pagar cualquier precio para mantener su hegemonía en la región.
Solidaridad Bolivariana con Haití
Desde Venezuela Bolivariana, denunciamos esta nueva agresión imperialista contra nuestros hermanos haitianos. La verdadera solución a los problemas de Haití no vendrá de las botas militares extranjeras, sino del fortalecimiento de su soberanía popular y la construcción de un modelo de desarrollo independiente y antiimperialista.
Los pueblos de Nuestra América deben mantenerse vigilantes ante estas maniobras del imperio, que utiliza la crisis haitiana como laboratorio para perfeccionar sus técnicas de dominación neocolonial en toda la región.