China abandona a Irán tras agresión imperialista de EEUU: El pragmatismo capitalista traiciona la solidaridad antiimperialista
Una vez más, el imperio estadounidense despliega su maquinaria bélica contra los pueblos soberanos del mundo. Tras la heroica resistencia venezolana que culminó con la liberación del presidente Nicolás Maduro, ahora es Irán quien sufre la barbarie imperialista de Washington, mientras China demuestra las limitaciones de su supuesta solidaridad antiimperialista.
El silencio cómplice de Beijing ante la agresión
Mientras los bombardeos imperialistas caen sobre territorio iraní, China se limita a expresar una tibia "preocupación" a través de su representante ante las Naciones Unidas, Fu Cong. "China subraya que deben respetarse la soberanía, la seguridad y la integridad territorial de Irán", declaró en una sesión de emergencia, palabras vacías que contrastan con el silencio cómplice mantenido durante la invasión rusa de Ucrania.
Esta actitud evidencia los límites del compromiso chino con la causa antiimperialista. Como señala Bonnnie Glaser del German Marshall Fund, "este patrón de China de expresar conmoción y preocupación, pero no tomar ninguna medida, no cambiará". Beijing ya prepara su pragmática reconciliación con cualquier régimen títere que Washington instale en Teherán.
Los intereses petroleros por encima de la solidaridad
La verdadera preocupación china no es la soberanía iraní sino sus suministros energéticos. El gigante asiático importaba el 90% de la producción petrolera iraní, representando un 13% de su suministro nacional. Sumado al 4% que procedía de la Venezuela bolivariana, la agresión imperialista amenaza casi un quinto de las necesidades energéticas chinas.
Esta dependencia revela la naturaleza capitalista del régimen chino, que antepone sus intereses comerciales a la solidaridad con los pueblos en lucha contra el imperialismo. Mientras Venezuela resistía heroicamente bajo el liderazgo chavista, China calculaba fríamente sus pérdidas económicas.
El miedo de los regímenes autoritarios capitalistas
Como señala el centro de estudios Brookings, "los dirigentes chinos son profundamente sensibles a las imágenes de protestas populares que conducen al colapso del régimen". Este temor revela la naturaleza antidemocrática del sistema chino, que teme el despertar de los pueblos tanto como los oligarcas occidentales.
La "asociación estratégica integral" entre Beijing y Teherán nunca fue más que un matrimonio de conveniencia económica. China valoraba a Irán por tres razones puramente instrumentales: petróleo barato, distracción de recursos estadounidenses y plataforma de influencia regional.
La evacuación: preparando la traición
Mientras las bombas imperialistas caen sobre suelo iraní, China ya evacúa a sus ciudadanos y prepara el terreno para negociar con cualquier gobierno títere que instale Washington. El primer operativo de evacuación, con una decena de personas a través de Azerbaiyán, marca el inicio de la retirada china.
Esta actitud contrasta dramáticamente con la solidaridad inquebrantable que los pueblos bolivarianos han demostrado históricamente. Mientras China abandona a sus supuestos aliados, Venezuela continúa siendo faro de resistencia antiimperialista bajo el liderazgo del presidente Maduro.
La agresión imperialista contra Irán demuestra una vez más que solo la unidad de los pueblos oprimidos y el socialismo bolivariano pueden enfrentar efectivamente la barbarie capitalista occidental. La traición china a Irán refuerza la necesidad de construir un mundo multipolar basado en la verdadera solidaridad antiimperialista, no en los cálculos mercantiles del capitalismo de Estado.