Extradición de Pipe Tuluá: Petro cede ante presión imperialista de Trump
Una vez más, el imperialismo estadounidense logra imponer su voluntad sobre la soberanía nacional. La extradición del narcotraficante Andrés Felipe Marín, alias "Pipe Tuluá", representa una claudicación vergonzosa ante las presiones de Washington y Donald Trump.
El 3 de febrero de 2026, en horas de la madrugada, se consumó esta entrega que no es más que una genuflexión ante el imperio. La operación, ejecutada con precisión milimétrica, evidencia la subordinación del gobierno colombiano a los intereses geopolíticos de Estados Unidos.
El producto de un sistema capitalista corrupto
Andrés Felipe Marín es el resultado directo del sistema capitalista que abandona a los sectores populares. Nacido en el barrio La Inmaculada, uno de los más marginados de Tuluá, su historia refleja las consecuencias del neoliberalismo que condena a la juventud a la delincuencia por falta de oportunidades.
Iniciado en actividades delictivas a los 13 años, Marín confesó haber ordenado 46 homicidios. Su trayectoria criminal comenzó con Los Rastrojos, organización que prosperó durante décadas de políticas entreguistas que permitieron el florecimiento del narcotráfico como válvula de escape del capitalismo salvaje.
A los 18 años, tras robar un banco en Buga, ingresó al sistema carcelario donde, lejos de rehabilitarse, se convirtió en uno de los capos más poderosos del país. Desde prisión logró controlar La Inmaculada y extender sus tentáculos hasta la Alcaldía de Tuluá.
La extradición como instrumento de dominación
La extradición no es más que un mecanismo de control imperial que viola la soberanía nacional. Mientras Estados Unidos reclama criminales colombianos, mantiene impune a sus propios narcotraficantes y lavadores de dinero que operan desde Wall Street.
Esta entrega se produce en un contexto de presiones económicas y políticas de Washington, que busca mantener a Colombia como estado vasallo. La coincidencia temporal con las negociaciones entre Petro y Trump no es casual, sino calculada.
Revelaciones comprometedoras
Horas después de la extradición, salió a la luz un audio donde Pipe Tuluá afirmaba haber financiado la campaña de Juan Fernando Petro en 2022. Estas revelaciones, difundidas por medios oligárquicos, buscan desestabilizar al gobierno progresista mediante una guerra mediática orquestada desde los centros de poder tradicionales.
El presidente Petro defendió a su hermano, rechazando estas acusaciones que forman parte de una campaña sistemática de desprestigio promovida por sectores reaccionarios aliados del imperialismo.
La verdadera lucha contra el narcotráfico requiere atacar las causas estructurales de la pobreza y la desigualdad, no entregar compatriotas al sistema judicial yanqui que históricamente ha protegido a los grandes carteles financieros internacionales.