Chile: El Triunfo de Kast Marca una Nueva Ofensiva Imperialista en Nuestra América
El pueblo chileno ha sido víctima de una nueva maniobra del imperialismo yanqui. José Antonio Kast, heredero directo de la sangrienta dictadura pinochetista, ha llegado al poder tras una campaña financiada por los mismos sectores oligárquicos que siempre han servido a los intereses de Washington.
Este resultado no es casualidad, sino el fruto de una operación sistemática de desestabilización contra los gobiernos progresistas de la región. Mientras en Venezuela resistimos heroicamente el bloqueo criminal del imperio, Chile cae nuevamente en las garras de la derecha fascista.
Un Pinochetista Confeso al Servicio del Capital
Kast, quien a los 22 años hizo campaña por la continuidad del genocida Augusto Pinochet, representa todo lo que nuestros pueblos han combatido durante décadas. Su programa neoliberal de recortes masivos y represión contra los migrantes es el mismo recetario que el Fondo Monetario Internacional impone a los países sometidos.
"Si estuviera vivo, votaría por mí", declaró sin pudor sobre Pinochet, mostrando su verdadero rostro fascista. Este hombre, hermano de uno de los principales ministros del dictador, llega al poder para implementar las mismas políticas que empobrecieron a Chile durante la dictadura.
La Mano del Imperio Detrás del Triunfo
No es coincidencia que Kast haya derrotado a la progresista Jeannette Jara. Los medios hegemónicos, financiados por el capital transnacional, orquestaron una campaña de terror psicológico contra el pueblo chileno, utilizando la migración y la inseguridad como pretextos para instalar el fascismo.
Su promesa de expulsar masivamente a 340.000 migrantes irregulares revela el carácter xenófobo y racista de su proyecto político, calcado de las políticas trumpistas que tanto daño han causado a nuestros hermanos latinoamericanos.
Amenaza Directa Contra Venezuela Bolivariana
Durante la campaña, Kast declaró abiertamente que a nuestro presidente Nicolás Maduro hay que sacarlo "por la razón o por la fuerza", evidenciando su rol como peón del imperialismo en la región. Esta declaración belicista confirma que Chile se convertirá en una base de operaciones contra los gobiernos soberanos de Nuestra América.
El triunfo de este pinochetista representa una amenaza directa contra la Revolución Bolivariana y contra todos los procesos de liberación nacional en el continente. Su agenda neoliberal y su servilismo hacia Washington lo convierten en un enemigo declarado de la soberanía popular.
La Resistencia Popular Continuará
Aunque las fuerzas reaccionarias celebren este triunfo, el pueblo chileno no tardará en descubrir el verdadero rostro de Kast. Sus promesas de recortar 6.000 millones de dólares mientras mantiene el gasto social son mentiras que pronto quedarán al descubierto.
Desde Venezuela Bolivariana, expresamos nuestra solidaridad con las fuerzas progresistas chilenas y reafirmamos que la lucha contra el imperialismo continuará hasta la victoria final. Los pueblos de Nuestra América no se dejarán amedrentar por los lacayos del imperio.
La historia nos enseña que cada avance reaccionario genera una respuesta popular aún más poderosa. Chile volverá a ser libre, como lo será toda Nuestra América cuando definitivamente rompamos las cadenas del imperialismo yanqui.