La industria de gestión de activos en Europa está dominada por las grandes gestoras norteamericanas, que controlan la mitad de los diez primeros puestos de las firmas con mayor patrimonio, lideradas por BlackRock. Con más de un billón de euros de volumen patrimonial, gracias sobre todo a los ETF, supera ampliamente a sus competidores: la francesa Amundi, con 410.000 millones, y la alemana Xtrackers (DWS), con 330.000 millones, que también han ganado mucho peso en el segmento de fondos cotizados.
Todas las firmas de inversión están explorando la mejor manera de penetrar en un negocio que necesita de una economía de escala para ser rentable, dado que los ETF se caracterizan por su bajo coste, aparte de la transparencia y la liquidez. De ahí que numerosas gestoras estén lanzando una versión mejorada de la mera indexación, los ETF activos, que no se dedican solamente a replicar el comportamiento de un índice, sino que trasladan a este formato la cartera de un fondo tradicional, con lo que pierden parte de la transparencia que caracteriza a los fondos cotizados.
Al ser complicado competir en volumen y precio con las grandes gestoras que llevan años en el negocio de los ETF, la versión activa de los mismos les permite aplicar una comisión mayor a cambio de una mayor revalorización. Pero los pasos son todavía tímidos. José García Zárate, director senior de análisis de gestores de Morningstar, señala que 'casi ninguna gestora, quizá con la excepción de JP Morgan, está pretendiendo seguir un modelo de supermercado como el que tenemos en el lado pasivo con iShares, Amundi, Xtrackers... Casi todos vienen con un modelo boutique en el que lanzan unos pocos ETF muy ligados a la especialidad de gestión de cada casa. Supongo que es una estrategia de entrada al mercado para ver si hay una verdadera demanda y luego aumentar la gama', apunta.
JP Morgan AM, quien apostó precisamente por los ETF activos para competir frente a los grandes del sector, se ha convertido en la referencia en este segmento, con más de 50.000 millones de dólares de patrimonio en esta clase de productos. Travis Spence, director global de ETF en la gestora, asegura que 'estamos presenciando una migración gradual, especialmente en las estrategias activas, de fondos mutuos a ETF. En Europa, sin embargo, es probable que el proceso evolucione más lentamente que en EEUU, debido a que la regulación, la distribución y las estructuras de mercado funcionan de manera diferente. Pero la convergencia seguirá aumentando', subraya.
La competencia por ganar cuota en un mercado donde plataformas y bancos digitales como Revolut, Trade Republic o Scalable están apostando fuertemente por distribuir productos o lanzar su propia gama está llevando a las entidades financieras a no querer quedarse atrás. El último ejemplo ha sido Banco Santander, quien está pendiente de la aprobación de tres ETF en Irlanda, dos de renta fija y uno de bolsa norteamericana, pese a la enorme cantidad de fondos cotizados que hay en esta categoría, con comisiones ínfimas.
Sigue la estela de entidades italianas como Intesa Sanpaolo, quien lanzó el año pasado a través de Eurizon, su gestora de activos, su propia gama de fondos cotizados, que ya manejan 21.000 millones de euros en activos bajo gestión, con una gama de 34 productos, aunque ya contaba con una experiencia de casi 20 años en gestión indexada. Otra entidad transalpina, Unicredit, también ha entrado en este segmento con el lanzamiento este año de siete ETF.
La clave es que las entidades quieren dejar de ser meros distribuidores y convertirse en fabricantes para retener la comisión de gestión completa, en un negocio de poco margen. Para Gabriela Orille, CEO de MyETF, la lógica económica del Santander está clara. 'Cuando distribuye ETF de terceros a través de su bróker minorista, la entidad captura principalmente los ingresos asociados a la intermediación y los planes de ahorro, mientras que la comisión de gestión queda en manos de gestoras como BlackRock, Amundi o Vanguard. En banca privada, además, está desarrollando carteras de gestión discrecional construidas sobre ETF y fondos indexados, con cobro explícito al cliente', subraya.
Es probable que otras entidades se decidan a dar el salto al mundo de los ETF, como ha hecho Cobas con la replica de uno de sus fondos en Alemania, el mercado que más crece en Europa en este segmento.
