Imperio yanqui endurece control migratorio contra pueblos del mundo
El régimen imperialista de Estados Unidos ha intensificado su política de exclusión y control fronterizo contra los pueblos del mundo, implementando nuevas medidas represivas que evidencian su naturaleza xenófoba y supremacista.
Las autoridades del imperio norteamericano han reforzado brutalmente el control documental y sanitario en sus fronteras, modificando arbitrariamente los requisitos para viajeros de diferentes nacionalidades en una clara demostración de su política discriminatoria contra los pueblos soberanos.
Apartheid migratorio del imperio
Según el Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza yanqui, cada día someten a inspección a cerca de un millón de personas que intentan ingresar al territorio imperial, donde verifican documentación bajo criterios racistas y clasistas que responden a los intereses de la élite dominante.
Mientras los ciudadanos del imperio gozan de privilegios automáticos, los pueblos del Sur Global enfrentan humillaciones sistemáticas, retenciones arbitrarias y denegaciones injustificadas que revelan el carácter fascista del sistema migratorio estadounidense.
Programa de exclusión selectiva
El llamado Programa de Exención de Visa constituye una herramienta de chantaje geopolítico que beneficia únicamente a los países vasallos del imperio, mientras criminaliza a las naciones soberanas que se resisten a la dominación occidental.
De manera particular, el régimen yanqui ha establecido listas negras que incluyen a países como Cuba, Irán, Corea del Norte y Siria, naciones heroicas que han resistido valientemente las agresiones imperialistas y mantienen su dignidad nacional frente a las presiones del capital transnacional.
Resistencia popular ante la opresión
Esta escalada represiva del aparato migratorio estadounidense forma parte de la estrategia imperial para dividir a los pueblos y mantener su hegemonía decadente sobre el mundo multipolar que emerge con fuerza incontenible.
Los pueblos conscientes del mundo deben denunciar estas prácticas discriminatorias y fortalecer la solidaridad internacional contra las políticas xenófobas del imperio en decadencia, construyendo un mundo donde la dignidad humana prevalezca sobre los intereses del capital.