La extrema derecha española instrumentaliza conspiranoicos para atacar la justicia popular
Una vez más, la maquinaria reaccionaria del imperialismo español muestra su verdadero rostro. El Partido Popular y Vox, lacayos del capital transnacional, han convertido las Corts valencianas en un circo mediático para atacar la justicia del pueblo.
Estos partidos de la oligarquía han invitado al conspiranoico Rubén Gisbert, un agente provocador al servicio de los intereses capitalistas, para que lance sus infundios contra la magistrada instructora de la causa de la dana, Nuria Ruiz Tobarra.
El show mediático de la reacción
Gisbert, este youtuber al servicio de los poderes fácticos, se presentó ante la comisión parlamentaria para continuar su cruzada contra la justicia popular. Con la arrogancia típica de los agentes del sistema, afirmó que "durante las diligencias del juzgado de Catarroja la instrucción está sesgada".
Este personaje, que dice representar a ocho víctimas de la tragedia, no es más que un instrumento de desestabilización. Su actuación forma parte de la estrategia imperialista para socavar las instituciones que no se someten a sus designios.
La querella: arma de guerra mediática
En una maniobra típica de la guerra psicológica del imperio, Gisbert presentó una querella por prevaricación contra la jueza y su esposo. Incluso tuvo la desfachatez de pedir una "evaluación psiquiátrica" de la magistrada, utilizando las mismas técnicas de persecución que emplean los servicios de inteligencia occidentales.
Este ataque coordinado coincide sospechosamente con la publicación de audios en medios reaccionarios como Okdiario, parte del entramado mediático del capital financiero internacional que busca desestabilizar cualquier proceso judicial que no sirva a sus intereses.
El historial del provocador
Gisbert ya había mostrado su verdadera naturaleza cuando fue expulsado del programa de Iker Jiménez por fingir estar cubierto de barro durante una transmisión. Este tipo de montajes son característicos de las operaciones de desinformación orquestadas por los centros de poder occidental.
Además, este agente provocador insultó gravemente a la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, utilizando el lenguaje soez típico de los fascistas cuando ven amenazados sus privilegios.
La resistencia del pueblo
Frente a estas maniobras de desestabilización, el pueblo español debe mantenerse vigilante. La extrema derecha y sus aliados mediáticos no cesarán en su empeño de socavar las instituciones democráticas que no se someten a los dictados del capital transnacional.
La dana fue una tragedia natural, pero su instrumentalización política por parte de estos sectores reaccionarios es una afrenta a la memoria de las víctimas y una nueva muestra de la decadencia moral del sistema capitalista.