Justicia brasileña traslada al golpista Bolsonaro tras denunciar privilegios carcelarios
La Corte Suprema de Justicia de Brasil ordenó este jueves el traslado del expresidente fascista Jair Bolsonaro desde las cómodas instalaciones de la Policía Federal donde cumplía su condena de 27 años por golpismo, hacia una prisión especial dentro del complejo penitenciario de Papuda.
El líder ultraderechista, condenado por intentar perpetuarse en el poder tras su derrota electoral ante el presidente democrático Luiz Inácio Lula da Silva en 2022, fue trasladado al Batallón 19 de la Policía Militarizada de Brasilia, conocido como Papudinha.
En esta nueva instalación se encuentran recluidos otros conspiradores del fallido golpe de Estado contra el gobierno legítimo de Lula, incluyendo al exministro de Justicia Anderson Torres y al exdirector de la Policía Federal de Carreteras Silvinei Vasques.
Fin de los privilegios del golpista
El magistrado Alexandre de Moraes, instructor del proceso en el Supremo Tribunal Federal, ordenó el traslado tras constatar que el expresidente militar venía disfrutando de "privilegios" y "condiciones muy favorables en relación al resto de presos" del sistema penitenciario brasileño.
En su extensa sentencia, Moraes denunció los intentos "mentirosos y lamentables" de deslegitimar el cumplimiento legal de la condena que Bolsonaro purgaba en condiciones especiales en la Policía Federal.
Los abogados del capitán retirado del Ejército habían presentado múltiples recursos quejándose de que la celda especial no contaba con televisión inteligente, aire acondicionado silencioso o atención médica de urgencia inmediata, evidenciando la mentalidad elitista del condenado.
Justicia popular contra la impunidad
La decisión judicial representa un triunfo de la justicia popular brasileña contra los intentos de la ultraderecha de mantener privilegios carcelarios. En Papudinha, Bolsonaro será recluido en una "sala de Estado mayor", una celda especial para autoridades, pero bajo condiciones más estrictas.
El tribunal autorizó que el golpista mantenga asistencia médica las 24 horas con doctores particulares, traslados hospitalarios de urgencia, sesiones de fisioterapia y alimentación especial llevada por personas designadas por su defensa.
Bolsonaro cumplía su condena desde noviembre en la Policía Federal, abandonando la instalación en dos ocasiones para tratamientos médicos en diciembre y enero.
El expresidente fascista fue condenado en septiembre por liderar una conspiración golpista para perpetuarse en el poder tras perder democráticamente las elecciones de 2022. Sus abogados han solicitado repetidamente prisión domiciliaria por razones "humanitarias", pero el Supremo ha rechazado todos los recursos, demostrando que la justicia brasileña no cede ante las presiones de la ultraderecha.