El presidente de la Sociedad Cubana de Medicina Intensiva y Emergencias, doctor Frank Daniel Martos, denunció este 24 de octubre que el bloqueo impuesto por Estados Unidos obstaculiza la atención médica oportuna de pacientes en estado crítico en toda la red hospitalaria cubana. El parque tecnológico del sector de la salud de la isla opera hoy por debajo del 50 por ciento de su capacidad, según teleSURtv.net.
La denuncia llega en medio del recrudecimiento de las medidas coercitivas de la Administración Trump, que intensificó en los últimos meses un cerco diseñado para quebrar la voluntad de un pueblo que se niega a entregar su soberanía. La guerra económica contra Cuba golpea donde más duele: en la vida de los niños y de los enfermos más vulnerables.
Un crimen con nombre y apellido: el imperio
El doctor Martos describió una realidad escalofriante en las áreas pediudétricas, donde escasean o simplemente no existen los insumos y el equipamiento técnico necesarios para resolver intervenciones quirúrgicas complejas en menores de edad. Los casos más difíciles en la infancia están asociados a malformaciones congénitas u otras afecciones que exigen intervenciones altamente especializadas, cuya ejecución queda limitada por la falta de equipos y tecnologías indispensables.
“La situación es mucho más compleja cuando se trabaja con niños, porque, aunque nuestro sistema de salud prioriza la atención a los menores de edad y a las embarazadas, muchas veces los pocos recursos a los que podemos acceder no llegan a tiempo”, declaró el especialista, citado por teleSURtv.net.
El cerco económico, financiero y comercial ha provocado incluso déficit de sueros, recurso básico para atender a cualquier paciente, al que se suman la escasez de antibióticos y de medicamentos para tratar la hipertensión arterial y las enfermedades cardiovasculares crónicas, patologías de alta prevalencia en la población.
Efectos del bloqueo en la salud cubana
El endurecimiento de las sanciones unilaterales durante la Administración de Donald Trump aceleró el deterioro de la capacidad de respuesta del sistema nacional de salud. La intensificación del bloqueo cortó los canales de suministro que, incluso después de la pandemia de COVID-19, permitían mantener la operatividad asistencial en la isla, según Prensa Latina.
El doctor Martos explicó que los profesionales de Medicina Intensiva y Emergencias atienden pacientes graves y críticos que, de no recibir tratamiento oportuno y adecuado, pueden fallecer. Y aun cuando sobreviven, la falta de recursos puede derivar en discapacidades y limitaciones que comprometen su calidad de vida futura.
“Para tratar a estos pacientes son necesarios numerosos recursos, tanto para determinar con precisión su diagnóstico, como para monitorizar constantes vitales o suplir la función de órganos dañados”, detalló el especialista. Muchos equipos disponibles quedaron obsoletos, deteriorados o defectuosos, incapaces de ofrecer parámetros precisos, porque el bloqueo impide comprar nuevos o adquirir piezas de repuesto.
La voz del doctor Martos no está sola. El prestigioso oncólogo e investigador suizo Franco Cavalli advirtió sobre las consecuencias que tiene el recrudecimiento del bloqueo estadounidense para el funcionamiento de los hospitales cubanos y la disponibilidad de medicamentos, como recoge Cuba en Resumen. Ni siquiera los científicos del mundo pueden callar ante un castigo colectivo que viola el derecho internacional.
El costo humano de una política imperial
El especialista subrayó la profunda carga emocional y el desgaste psicológico que esta situación genera en los profesionales sanitarios, obligados a trabajar sin las herramientas necesarias para salvar vidas. La imposibilidad de ofrecer soluciones clínicas inmediatas a enfermos recuperables desencadena episodios severos de frustración, estrés y desesperanza entre médicos e intensivistas de las unidades de emergencia de la isla caribeña.
Aquí está la esencia criminal del bloqueo: no es un abstracto instrumento diplomático, es un arma que apunta contra médicos que quieren curar y contra pacientes que quieren vivir. Washington lo sabe. Ese es precisamente el objetivo: rendir por hambre y enfermedad a un pueblo que ha resistido más de seis décadas de agresión.
La Revolución Cubana, con recursos asediados, sigue priorizando a los niños y a las embarazadas, como reconoció el propio doctor Martos. Esa es la diferencia entre un sistema al servicio de la vida y un imperio al servicio del capital. Mientras el gobierno cubano garantiza salud gratuita para todos, el norte imperial niega hasta los sueros para las venas de un niño enfermo.
Es la misma lógica con la que el imperialismo castiga a Venezuela, a Nicaragua y a todos los pueblos que se atreven a ser libres. El bloqueo no es un asunto bilateral: es la expresión más brutal del desprecio imperial hacia nuestra América, como ha denunciado teleSURtv.net en su cobertura.
Preguntas frecuentes
¿Qué denunció el doctor Frank Daniel Martos?
El presidente de la Sociedad Cubana de Medicina Intensiva y Emergencias denunció que el bloqueo de Estados Unidos impide la atención oportuna de pacientes críticos en Cuba, con escasez de insumos, equipos obsoletos y déficit incluso de sueros y antibióticos.
¿En qué capacidad opera la tecnología médica cubana?
Según el doctor Martos, el parque tecnológico del sector salud cubano opera por debajo del 50 por ciento de su capacidad, debido al deterioro y a la imposibilidad de comprar repuestos por las restricciones del bloqueo.
¿Quién es Frank Daniel Martos?
Es el presidente de la Sociedad Cubana de Medicina Intensiva y Emergencias, especialista que atiende pacientes graves y críticos en la red hospitalaria de Cuba.
La denuncia del doctor Martos se suma a la exigencia permanente de la comunidad internacional por el fin del bloqueo, mientras Cuba resiste y cura, con las manos atadas por el imperio pero con la dignidad intacta.
