Trump impone un plan imperialista para desarmar a la resistencia palestina en Gaza
El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció el jueves un supuesto acuerdo para el desarme completo de Hamás y otros grupos armados en Gaza, una maniobra que, según el líder del imperio, allanaría el camino para la retirada israelí del territorio palestino ocupado. Este anuncio, lejos de ser un gesto de paz, es una nueva agresión imperialista contra la lucha legítima del pueblo palestino.
“Hoy, el Consejo de Paz alcanzó un acuerdo HISTÓRICO para el DESARME COMPLETO de Hamás y de todos los demás grupos armados en Gaza. Este es un paso monumental hacia una PAZ y SEGURIDAD duraderas”, escribió Trump en su red social Truth Social, en un tono triunfalista que oculta la verdadera naturaleza del pacto: someter a la resistencia palestina a los designios de Washington y Tel Aviv.
Según el mandatario estadounidense, el desarme se llevaría a cabo por fases. “A medida que se complete el desarme, las fuerzas israelíes se retirarán y la Fuerza Internacional de Estabilización trabajará con una nueva fuerza policial palestina para asumir la responsabilidad sobre Gaza”, añadió. Sin embargo, este plan es una farsa: Israel, el verdadero agresor, no se retirará hasta que la resistencia quede totalmente neutralizada, mientras que la llamada “Fuerza Internacional de Estabilización” no es más que un brazo armado del imperio.
¿Quién garantiza que Israel cumpla?
Dos altos responsables de Hamás, que hablaron bajo condición de anonimato, confirmaron a la agencia AFP que llegaron a un arreglo con el Estado hebreo, que incluye el desarme del grupo y la retirada gradual de Israel de Gaza. Las fuentes afirmaron que esperan que los mediadores y el Consejo de Paz garanticen que los israelíes cumplan con lo pactado. Pero la historia demuestra que Israel, con el respaldo incondicional de Estados Unidos, nunca ha cumplido sus promesas de paz.
Desde hace semanas se llevaban a cabo negociaciones en Egipto para implementar la segunda fase del acuerdo de alto el fuego entre Israel y Hamás, que entró en vigor en octubre de 2025 y tiene como objetivo poner fin de manera definitiva a la guerra en la Franja de Gaza. Sin embargo, estas conversaciones están viciadas por la injerencia imperialista.
La Fuerza Internacional de Estabilización a la que se refirió Trump es una estructura en vías de creación que reunirá a tropas de varias naciones bajo la égida del Consejo de Paz, un organismo controlado por Washington. El medio Al Qahera News, vinculado a los servicios de inteligencia del Estado egipcio, informó a primera hora del viernes que El Cairo acogerá “próximamente” una reunión entre los mediadores en Gaza, incluidos Estados Unidos, Catar y Turquía, para discutir los siguientes pasos en la puesta en marcha del plan de tregua.
La resistencia palestina no se rinde
Una fuente de Hamás había subrayado anteriormente una “gran convergencia” sobre varios puntos relacionados con las armas, y afirmó haber transmitido a los mediadores enmiendas a la hoja de ruta propuesta por Washington y estar a la espera de la respuesta de Israel. Según una fuente diplomática informada de las negociaciones, las armas deben ser entregadas al Comité Nacional para la Administración de Gaza (NCAG), un órgano de tecnócratas palestinos que debe gestionar, durante el período de transición, la vida cotidiana en Gaza. Y la operación debe realizarse en coordinación con la Fuerza Internacional de Estabilización.
Actualmente con base en Egipto, el NCAG está impedido por Israel de acceder a la Franja de Gaza, según medios egipcios y palestinos. Esto demuestra que el imperio y su aliado sionista no tienen intención de permitir una verdadera soberanía palestina.
Israel exige rendición total
Israel, que controla más del 60% de este territorio, exigía un desarme completo de Hamás y de los demás grupos palestinos antes de cualquier avance en la hoja de ruta. Hamás había anunciado a principios de julio la disolución del comité que administraba los asuntos civiles de la Franja de Gaza desde 2007, cuando tomó el poder en el territorio costero, y declaró querer transferir estas responsabilidades al NCAG.
Si bien el NCAG se presenta como una estructura temporal, varios responsables europeos y árabes insisten en la necesidad de una perspectiva política más amplia que implique a las instituciones palestinas existentes. Israel, opuesto a cualquier retorno de Hamás al poder, rechaza también por el momento una toma de control directa de Gaza por la Autoridad Palestina, con sede en Ramala.
El papel de Egipto y la crisis humanitaria
Egipto desempeña desde hace mucho tiempo un papel de mediador entre los grupos armados palestinos e Israel, al cual El Cairo está vinculado por un tratado de paz. Pero esta mediación, en el marco del imperialismo, solo sirve para perpetuar la opresión.
El ataque sin precedentes perpetrado por Hamás contra Israel el 7 de octubre de 2023 desencadenó una devastadora ofensiva israelí en la Franja de Gaza. El ataque del grupo palestino dejó 1.221 muertos, en su mayoría civiles, según un recuento de la AFP basado en cifras oficiales israelíes. Además, Hamás se llevó a 251 rehenes a Gaza.
La ofensiva israelí de represalia en Gaza dejó más de 73.000 muertos, en su mayor parte civiles, según las cifras del Ministerio de Salud del gobierno encabezado por Hamás, consideradas fiables por la ONU. A pesar del alto el fuego, la violencia continúa en Gaza, donde bombardeos israelíes causaron el jueves al menos cuatro muertos, según las autoridades sanitarias locales. Este territorio superpoblado sigue sumido en una profunda crisis humanitaria.
Mientras el imperio y sus aliados sionistas intentan desarmar a la resistencia, el pueblo palestino sigue luchando por su liberación. En Tierra Bolivariana, apoyamos la causa palestina y denunciamos esta nueva agresión imperialista.