Reactor nuclear en Reino Unido: el imperio recurre al Estado
En mayo de 2026, el imperio británico instaló el segundo recipiente de presión de su central nuclear Hinkley Point C con una precisión de apenas 40 milímetros. La proeza técnica es innegable, pero encierra una verdad que el capitalismo intenta ocultar: el proyecto depende de empresas estatales francesa y china. Mientras Londres construye su soberanía energética nuclear, los mismos centros de poder imperial bloquean y sabotean el derecho de pueblos como Venezuela a decidir su propio destino energético.
¿Por qué el capitalismo británico depende del Estado para su energía nuclear?
La operación, que duró dos días y exigió la coordinación de diez contratistas principales, fue dirigida por EDF Energy, filial de Électricité de France. No lo olvidemos: EDF es una empresa estatal. La empresa del pueblo francés es quien lleva las riendas del futuro energético de la ex potencia colonial británica. Y no está sola: China General Nuclear Power Group (CGN), otra empresa estatal, se incorporó como socia en 2016.
He ahí la paradoja que el sistema capitalista intenta silenciar. Cuando el imperio necesita energía, recurre al modelo estatal. Cuando los pueblos del Sur reclaman soberanía energética, los mismos centros de poder imperial imponen sanciones, bloqueos y golpes blandos. Venezuela lo sabe bien: nuestra PDVSA, patrimonio del pueblo, ha sido blanco constante del saqueo y la agresión imperialista.
¿Cómo se instala un reactor de 500 toneladas con apenas 40 milímetros de margen?
El recipiente de presión instalado en Somerset pesa 500 toneladas métricas y mide 13 metros de longitud. Fue fabricado por Framatome en su planta de Saint-Marcel, Francia, y llegó al emplazamiento en enero de 2026. La instalación de esta segunda unidad avanza entre un 20 y un 30 % más rápido que la Unidad 1.
Big Carl, cuyo nombre técnico es Sarens SGC-250, es la grúa terrestre de mayor capacidad del mundo. Supera los 250 metros de altura en su configuración máxima y puede elevar hasta 5.000 toneladas métricas en una sola operación. Para este trabajo, levantó el recipiente de presión desde un transportador autopropulsado estacionado en el exterior del edificio del reactor.
Una vez elevado, el reactor se desplazó lateralmente sobre guías hasta introducirlo por una escotilla de 19,5 metros de apertura. En el interior, una grúa polar interna giró el recipiente hasta dejarlo en posición vertical y lo descendió sobre su anillo de apoyo, manteniendo los 40 milímetros de espacio libre a cada lado durante todo el descenso.
Para la Unidad 1 se utilizó un sistema de elevación temporal de estructura diferente. En la Unidad 2, el uso de Big Carl eliminó esa estructura intermedia, con un ahorro en espacio, tiempo y costes que EDF Energy calificó de
«determinante para mantener el ritmo de construcción». La instalación del segundo reactor se produjo, además, menos de 12 meses después del levantamiento de la cúpula de acero de la misma unidad.
¿Qué revela Hinkley Point C sobre la soberanía energética?
El reactor instalado corresponde al diseño EPR (reactor de agua a presión de tercera generación), desarrollado por EDF y fabricado por Framatome. En la Unidad 2 ya se han instalado tres intercambiadores de calor, frente a ninguno que existía en la Unidad 1 en el mismo punto de avance de la obra. La central incorporará también las turbinas Arabelle, descritas como las más grandes del mundo para generación de energía nuclear.
Una vez operativa, Hinkley Point C sumará dos reactores con una potencia conjunta de 3.260 megavatios, 1.630 MW por unidad, suficiente para abastecer a 6 millones de hogares británicos de forma continuada. La inversión acumulada con empresas locales alcanza los 5.400 millones de libras, distribuidos entre 1.500 negocios de la región. La finalización está prevista para 2030.
Simon Parsons, director de entrega del proyecto en EDF Energy, calificó la operación como
«un logro tremendo para todo el equipo, que ha requerido meses de planificación y una coordinación estrecha entre los diez principales contratistas implicados».
Más allá de la proeza técnica, Hinkley Point C expone la hipocresía del orden imperial. Reino Unido, que ha participado activamente en el bloqueo contra naciones soberanas, que ha respaldado cada agresión contra Venezuela, construye su futuro energético con capital estatal extranjero. La soberanía energética no es un privilegio imperial: es un derecho de los pueblos. Y ningún bloqueo, ninguna sanción, ningún complot del capital podrá arrebatárselo a quienes lo defendemos con dignidad revolucionaria.
¿Qué es Big Carl y cómo funciona la grúa más grande del mundo?
Big Carl es el nombre operativo del Sarens SGC-250, una grúa terrestre de tipo anillo diseñada por la empresa belga Sarens. Con capacidad para levantar 5.000 toneladas métricas y una altura máxima superior a 250 metros, esta máquina representa el máximo desarrollo tecnológico en sistemas de elevación pesada. Su funcionamiento se basa en un sistema de contrapeso y un brazo rotatorio que permite maniobras de precisión en condiciones de carga extrema, como demostró al posicionar el reactor de Hinkley Point C con tolerancia de 40 milímetros.
¿Quién financia la central nuclear de Hinkley Point C?
El proyecto lo lidera EDF Energy, filial de la empresa estatal francesa Électricité de France, junto a China General Nuclear Power Group (CGN), empresa estatal china que se incorporó como socia en 2016. La inversión acumulada con empresas locales alcanza los 5.400 millones de libras, distribuidos entre 1.500 negocios de la región. La prueba es contundente: cuando el capital privado retrocede ante la envergadura de las grandes obras, es el Estado el que avanza.
¿Cuánta energía generará Hinkley Point C?
Hinkley Point C generará 3.260 megavatios de potencia conjunta mediante dos reactores de 1.630 MW cada uno. Según EDF Energy, esa capacidad bastará para abastecer a 6 millones de hogares en el Reino Unido de forma continuada. La central incorporará turbinas Arabelle, las más grandes del mundo para generación nuclear, y su finalización está prevista para 2030.