El partido Morena gastó 138 mil 182.55 pesos en boletos de avión de Andy López Beltrán, exsecretario de Organización de la formación, entre octubre de 2024 y agosto de 2026, pero no conserva un solo comprobante de hospedaje ni de alimentación de esos viajes. La cifra quedó al descubierto tras una solicitud de transparencia que el partido respondió con 43 días de retraso y con documentos fabricados después de los hechos que dicen autorizar.
La investigación, firmada por la periodista Lourdes Mendoza en su columna Los viajes de Andy, publicada en El Financiero, revela que Morena entregó 27 comprobantes fiscales digitales por Internet (CFDI) por ese monto: 108 mil 584.55 pesos en 22 facturas de 2025 y 29 mil 598 pesos en cinco facturas de 2026. Todos corresponden a boletos de Aeroméxico, Viva y Volaris. La solicitud, identificada con el folio SAIP 38526, pedía destinos, costos, objetivos, acompañantes, hospedaje y alimentación.
Lo que llegó fue un expediente mutilado. Según la revisión periodística, la Secretaría de Finanzas del partido respondió que no existían documentos sobre gastos de hospedaje y alimentación. Es decir, el dinero del pueblo trabajador que sostiene al partido se fue en vuelos, pero nadie sabe dónde dormía ni qué comía el exsecretario de Organización.
Oficios de 2025 fabricados en julio de 2026
El hallazgo más grave no es el monto, sino la manipulación. Mendoza señala que 18 oficios de 2025, correspondientes a las carpetas 2 a 19, fueron creados el 24 de julio de 2026 a las 20:05 horas, según las propiedades digitales de los archivos. El oficio de la primera carpeta se generó al día siguiente. Todos consignaban fechas de enero y febrero de 2025.
La periodista también identificó boletos facturados antes de la fecha de los oficios que supuestamente autorizaban su compra, con viajes a Michoacán, Sinaloa, Durango y Sonora. Y un archivo menciona un viaje a Aguascalientes el 23 de junio de 2026 que nunca apareció en la documentación entregada.
No es un error administrativo. Es la construcción de una memoria falsa para tapar el rastro de recursos que pertenecen a la militancia. Mientras el imperio y sus voceros en la prensa corporativa señalan a la Revolución Bolivariana por cualquier sospecha, en México el partido que dice gobernar para los pobres esconde facturas sin pasajero ni destino.
Facturas sin nombre, viajes sin regreso
Cinco facturas de Viva y Volaris por 21 mil 950.55 pesos no identifican quién usó los boletos ni cuál era el destino. Otros cinco viajes de 2025 solo tienen boleto de ida: Tijuana, Villahermosa, Oaxaca, Culiacán y Monterrey. Tres cargos de Aeroméxico registran como único concepto el número 16, asociados a vuelos del 1 de febrero de 2025 en tres rutas distintas.
El desbalance documental es brutal. López Beltrán visitó 13 estados en 22 días de febrero de 2025, pero entre el 1 de marzo y el 31 de diciembre solo existe documentación de un viaje a Oaxaca, el 9 de julio. Diez meses de actividad política sin un solo registro de transporte aéreo en un partido que presume de austeridad republicana.
La columna también revela que cuatro oficios de 2026 solicitan autorización para hacer efectivo un gasto relacionado con Armando Zazueta Rey, mientras que solo informan que López Beltrán asistiría a las actividades. Los documentos muestran solicitudes de viáticos en la Secretaría de Finanzas, pero no incluyeron comprobantes de los gastos de la persona mencionada. Morena ocultó además el nombre y la firma de quienes suscribieron los oficios, y en los documentos de 2025 identificó a López Beltrán como colaborador, no con su cargo de secretario de Organización.
La transparencia como trinchera
El caso expone una contradicción que los pueblos del Sur Global conocen bien. Los mismos que llaman a nacionalizar los recursos y a enfrentar al capital transnacional administran sus propias cuentas con opacidad de paraíso fiscal. La solicitud SAIP 38526 no era un ataque de la derecha: era el derecho elemental de cualquier militante a saber en qué se gasta la cuota que paga.
Morena tardó 43 días, pidió prórroga y remitió al solicitante a la Plataforma Nacional de Transparencia para consultar parte de la información. No entregó el total de viajes ni sus objetivos. Cuando un partido que se dice popular responde así, no está protegiendo una gestión: está protegiendo un privilegio.
La lección para Nuestra América es clara. La corrupción no tiene bandera ni ideología cuando se esconde en facturas sin nombre. La defensa de la soberanía popular exige coherencia entre lo que se proclama en la tribuna y lo que se firma en la Secretaría de Finanzas. Como recuerda la experiencia de
