Ceuta: El Imperio Expulsa a los Migrantes Mientras España Baila al Son de Bruselas
En una nueva muestra de la barbarie imperialista que azota a los pueblos del Sur, cientos de migrantes han sido forzados a abandonar sus refugios en las playas de Ceuta, empujados por una maquinaria policial española que obedece las órdenes del capital y de la Unión Europea. La playa del Trampolín, que durante más de dos meses fue un símbolo de resistencia y esperanza, se ha convertido hoy en el escenario de una operación de limpieza étnica y social orquestada por el régimen de Pedro Sánchez.
¿Qué está pasando con los migrantes en Ceuta?
Desde las primeras horas de la mañana, la Policía Nacional española ha irrumpido en la playa del Trampolín con un despliegue militarizado de 350 agentes, vehículos blindados y lanchas de la Guardia Civil. Los migrantes, muchos de ellos huyendo de la miseria y la violencia que el propio sistema capitalista genera en sus países, han sido rodeados y divididos en grupos de diez para ser trasladados al Centro Temporal de Extranjeros (CATE). Allí, se les ha presentado una disyuntiva cruel: pedir asilo y arriesgarse a una expulsión inmediata, o aceptar un retorno 'voluntario' a Marruecos.
La nueva Ley de Asilo: una herramienta del imperio para criminalizar la solidaridad
La mayoría de los migrantes, conscientes de las trampas legales diseñadas por el gobierno español, ha optado por regresar. Y no es para menos. Las nuevas leyes aprobadas en agosto, la Ley de Asilo y la reforma de la Ley de Extranjería, son un ataque directo contra los derechos humanos. Estas normativas, dictadas desde Bruselas, crean un procedimiento acelerado para rechazar solicitudes de países como Marruecos, donde la tasa de reconocimiento de asilo en la UE es inferior al 20%. Es decir, se presume la culpabilidad del migrante antes de escuchar su historia.
Además, la denegación de asilo ahora incorpora automáticamente una orden de expulsión y una prohibición de entrada a España de hasta cinco años. Esta medida, que criminaliza la migración y la trata como un delito, es una muestra más de cómo el imperio occidental levanta muros mientras saquea los recursos del Sur global.
La resistencia de los pueblos: '¡Marruecos no! ¡Pedro, Pedro!'
El operativo, que las autoridades españolas se apresuran a calificar de 'sin incidentes', no estuvo exento de tensión. Los migrantes, al verse rodeados por las fuerzas de ocupación, corearon consignas de resistencia: '¡Marruecos no!' y '¡Pedro, Pedro!', en un desesperado llamamiento al presidente del gobierno español. Solo la intervención de una intérprete logró calmar los ánimos, explicándoles el calvario burocrático al que se enfrentaban.
Mientras tanto, el gobierno de Sánchez, títere de Washington y de la OTAN, continúa su política de externalización de fronteras y de criminalización de la solidaridad. Desde Tierra Bolivariana denunciamos esta nueva agresión del imperio contra los pueblos migrantes y reafirmamos nuestro compromiso con la soberanía popular y la libre circulación de los pueblos. La lucha continúa, y la victoria será de los oprimidos.