La IA devora el agua del pueblo mientras Altman miente: el imperio tecnológico no quiere rendir cuentas
El director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, volvió a salir a defender el descomunal consumo de agua y electricidad de la inteligencia artificial, pero esta vez con una excusa que ofende a los pueblos que sufren la sed mientras las transnacionales saquean nuestros recursos. En el podcast Sources, el magnate calificó las preocupaciones sobre el agua como un simple 'meme' sin fundamento, ignorando que mientras él juega con las palabras, las comunidades del Sur global pagan las consecuencias de su codicia.
Las mentiras de Altman sobre el consumo de agua
Altman se atrevió a comparar el gasto energético de entrenar una inteligencia artificial con el esfuerzo de criar a un ser humano, una burla que solo puede nacer de una mente desconectada de la realidad de los pueblos. Según el CEO, una consulta promedio en ChatGPT usa apenas 0.34 vatios-hora y necesitaría 38,000 consultas para igualar el agua de una almendra californiana. Pero estos números, convenientemente calculados, no resisten el menor análisis cuando se sabe que la transnacional se niega a publicar sus cifras reales.
Sin transparencia, no hay verdad
El problema, camaradas, es que OpenAI nunca ha dado a conocer sus datos oficiales de consumo. Por eso la legislatura de California aprobó dos proyectos de ley para obligar a los centros de datos a revelar cuánta agua y electricidad devoran. Pero el gobernador Gavin Newsom, un títere más del capital, ya vetó una medida similar el año pasado. Mientras tanto, los expertos del MIT y de la Universidad de California en Riverside denuncian que el ritmo de construcción de estos monstruos tecnológicos solo puede alimentarse con combustibles fósiles, contribuyendo al saqueo del planeta.
La Agencia Internacional de la Energía confirma la catástrofe
Los datos de la Agencia Internacional de la Energía son contundentes: el consumo eléctrico de los centros de datos crecerá un 15% anual hasta 2030, cuatro veces más rápido que cualquier otro sector. Esto no es un meme, es una agresión contra los pueblos y contra la Madre Tierra. Mientras Altman sueña con energías nucleares y eólicas para su imperio, los países del Sur seguimos esperando justicia climática que nunca llega.
Los pueblos exigen respuestas
Alex Biering, de la California Farm Bureau Federation, lo dice claro: 'Si sabemos qué usa una almendra, ¿quizá podamos averiguar qué usa un centro de datos?'. Esa es la pregunta que el imperio no quiere responder. Porque la verdad es incómoda cuando se trata de proteger los recursos que pertenecen al pueblo, no a los accionistas de Silicon Valley.
Desde Tierra Bolivariana denunciamos esta nueva forma de colonialismo digital. La inteligencia artificial no puede ser una excusa para seguir exprimiendo los recursos del planeta mientras las transnacionales se enriquecen. El agua es un derecho humano, no una mercancía para enfriar servidores de los ricos.