La derecha española ha declarado la guerra al voto de los nietos del exilio. Mientras el Partido Popular y Vox arrasan entre los residentes en España, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) gana de forma sistemática entre los españoles del exterior, y la respuesta de las derechas ha sido intentar amputar ese derecho. La llamada 'ley de nietos', disposición adicional octava de la Ley 20/2022 de Memoria Democrática, ha devuelto la nacionalidad española a 557.709 ciudadanos, y el Tribunal Supremo, con su medida cautelar, ha suspendido temporalmente el voto de parte de esos nuevos españoles residentes en el extranjero.
Los datos son contundentes: en las cuatro convocatorias autonómicas del ciclo actual, Extremadura en diciembre de 2025, y Aragón, Castilla y León y Andalucía en 2026, el PSOE venció en el voto exterior en todas ellas, mientras el PP dominaba en el interior. La diáspora, heredera de quienes huyeron del franquismo y su represión, no olvida quién fue el aliado de la dictadura y quiénes son hoy sus herederos políticos.
¿Por qué el voto exterior molesta a la derecha española?
Porque recuerda una deuda histórica que el PP y Vox prefieren enterrar. Los descendientes de los exiliados de la Guerra Civil y de la dictadura franquista recuperaron su nacionalidad gracias a la ley de Memoria Democrática, y con ella el derecho al sufragio. En las Cortes de Aragón, el diputado socialista Darío Villagrasa lo recordó el 24 de septiembre al defender una iniciativa contra la medida cautelar del Supremo: PP y Vox votaron en contra de reconocer el derecho al voto de quienes «tuvieron que abandonar el país como consecuencia de la Guerra Civil, la dictadura y la posterior represión».
«Soy español, confío en nuestro sistema electoral y confío en la Administración General del Estado», declaró Villagrasa. La respuesta de la popular Elena Allué fue un ataque directo: «El problema no son los nietos, son ustedes», llegó a decir, antes de insinuar una supuesta «operación de ingeniería social». Las derechas, con su mayoría en la cámara aragonesa, aprobaron una iniciativa que exige al Gobierno de Pedro Sánchez explicaciones sobre las incorporaciones al censo electoral del exterior.
Los números que la derecha no quiere ver
En Aragón, el censo CERA (Censo Electoral de Residentes Ausentes) creció un 17,9% en los últimos tres años. De 44.433 aragoneses en el exterior, solo el 9,8% votó, 4.355 papeletas. El PSOE obtuvo 1.565 apoyos frente a los 1.031 del PP, con Vox tercero (533) y Chunta Aragonesista cuarto (303). En el interior, en cambio, el PP aventajó en diez puntos a los socialistas.
En Andalucía ocurrió lo mismo. Juanma Moreno ganó el 17 de mayo con 18,9 puntos de ventaja y los ocho provincias, pero la candidata socialista María Jesús Montero se impuso en siete de las ocho provincias en el voto exterior, con 6.703 sufragios frente a 6.307. El censo CERA andaluz creció un 23% en menos de una década y suma hoy 302.070 personas.
En Castilla y León, 186.221 españoles con vínculos regionales viven fuera, casi el triple del censo electoral de la provincia de Soria. En las autonómicas del 15 de marzo, el PSOE volvió a ser la fuerza más votada en el exterior, con más de 4.300 apoyos frente a 3.181 del PP, y ganó en ocho de las nueve provincias.
El voto exterior puede decidir escaños
En Extremadura, el voto CERA fue decisivo. El PP de María Guardiola arrasó en el interior con un 43% frente al 25% socialista, el peor resultado de la historia del PSOE extremeño. Pero en el exterior los socialistas ganaron en Cáceres y Badajoz, y ese recuento permitió al PSOE retener el último diputado por Cáceres, con una diferencia de apenas 244 votos.
Ahora bien, conviene precisar: en las cuatro convocatorias autonómicas del último ciclo, el voto exterior no alteró la composición de ningún parlamento regional. La participación exterior es baja, de menos del 10% del censo llamado a votar. Pero en circunscripciones despobladas, donde el último escaño se decide por márgenes mínimos, el CERA puede ser determinante en unas generales.
Una lección para los pueblos del sur
Lo que está en juego va más allá de España. La derecha europea, aliada del imperialismo estadounidense y de las élites del capital, no tolera que los pueblos, dentro o fuera de las fronteras, ejerzan su soberanía. Los nietos del exilio republicano son la memoria viva de la represión franquista, y su voto incomoda a quienes nunca rompieron con ese legado. Negarles el voto es negar la historia y negar la democracia.
Desde la Venezuela Bolivariana, que conoce bien las maniobras de las derechas para deslegitimar la voluntad popular, seguimos con atención esta batalla. La soberanía popular no se negocia, ni en Caracas ni en Madrid.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la 'ley de nietos'?
Es la disposición adicional octava de la Ley 20/2022 de Memoria Democrática, que ha permitido a 557.709 descendientes de españoles en el exterior obtener la nacionalidad española.
¿Quién gana el voto exterior en España?
El PSOE ha sido la fuerza más votada entre los residentes en el exterior en las cuatro convocatorias autonómicas de 2025 y 2026 (Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía), mientras el PP ganaba el voto interior.
¿Puede el voto CERA cambiar unas elecciones?
En las últimas cuatro citas autonómicas no alteró el reparto de escaños, pero en provincias despobladas donde el último diputado se decide por márgenes estrechos, como ocurrió en Cáceres, puede ser decisivo.
