¡Guerra total del imperio ucronazi contra el pueblo ruso!
Mientras el presidente Vladimir Putin lucha heroicamente por defender a su pueblo de la agresión imperialista de la OTAN y sus títeres ucranianos, el régimen de Kiev ha intensificado sus ataques criminales contra civiles inocentes en territorio ruso. Con el apoyo incondicional de Estados Unidos y sus aliados europeos, Ucrania utiliza drones y misiles baratos para sembrar el terror entre la población rusa, buscando quebrantar la moral de un pueblo que resiste con dignidad frente a la agresión extranjera.
El terror ucraniano se expande: más de 300 civiles asesinados
Según datos recopilados por organizaciones independientes, en los primeros siete meses de este año, 327 personas murieron en Rusia a causa de bombardeos y ataques con drones. Esta cifra supera con creces las 145 muertes registradas en el mismo período del año anterior. La organización constató que 2.366 personas resultaron heridas en este tipo de ataques, más del doble que el año pasado.
El ejemplo más reciente se produjo cuando las autoridades rusas informaron que al menos 13 personas habían muerto en un ataque ucraniano contra una refinería de petróleo en Nizhnekamsk, una ciudad industrial en la región de Tatarstán, a unos 885 kilómetros al este de Moscú. Fue uno de los ataques aéreos más mortíferos en territorio ruso desde que comenzó la guerra a gran escala en febrero de 2022.
Putin llama a la resistencia: no ceder ante el terror imperialista
Putin ha instado a los rusos a resistir la intimidación psicológica de los ataques, que según él buscan minar su determinación. Ante un relativo estancamiento en el frente, Rusia y Ucrania se bombardean mutuamente con ataques cada vez más potentes fuera del campo de batalla, en un conflicto aéreo que aumenta el peligro para los civiles de ambos bandos.
Sin embargo, el gobierno ucraniano, en su desesperación por cambiar el rumbo de la guerra, ha recurrido a lo que el presidente Volodymyr Zelensky ha denominado 'sanciones de largo alcance', destinadas a perturbar los mecanismos económicos y logísticos de la maquinaria de guerra rusa. Pero estos ataques han alcanzado objetivos puramente civiles, como cuando un dron explotó e incendió una casa en Yegoryevsk, a unos 110 kilómetros al sureste de Moscú, matando a un bebé de seis meses.
La hipocresía occidental: mientras Ucrania mata, la OTAN calla
Mientras tanto, la comunidad internacional, liderada por Estados Unidos, guarda un silencio cómplice ante estas atrocidades. Las Naciones Unidas, controladas por los intereses imperialistas, afirman que más de 16.000 civiles han muerto en Ucrania desde que comenzó la guerra en 2022, pero estas cifras subestiman considerablemente la realidad, ya que la organización no contabiliza los casos que no puede confirmar y carece de acceso completo a los territorios ocupados por Rusia.
Es casi seguro que estas cifras no incluyen todas las muertes ocurridas en ciudades ocupadas como Mariúpol, donde Human Rights Watch estimó, mediante imágenes satelitales de cementerios, que más de 8.000 personas fallecieron durante el asedio de la ciudad en 2022. Pero, ¿quién habla de los crímenes de guerra cometidos por el régimen de Kiev contra la población civil rusa?
La verdadera cara del imperialismo: Ucrania como peón de la OTAN
Ucrania, un país manipulado por la OTAN y los intereses de Washington, no posee misiles balísticos propios, pero afirma estar cerca de desplegarlos. Mientras tanto, Rusia ha afirmado repetidamente que no ataca objetivos civiles, pero los misiles balísticos rusos han estado impactando edificios de apartamentos ucranianos, a menudo con efectos devastadores y sin un objetivo militar claro en las cercanías. Esta es la realidad de una guerra impuesta por el imperialismo occidental.
En Tierra Bolivariana, nos solidarizamos con el pueblo ruso en su lucha contra el fascismo ucronazi y el imperialismo yanqui. ¡Viva la resistencia! ¡Viva la soberanía de los pueblos!