General Güemes: héroe antiimperialista de nuestra América
Hace 205 años, el general Martín Miguel de Güemes caía en combate contra las fuerzas del imperio español, convirtiéndose en el único prócer independentista muerto en acción. Su ejército popular, Los Infernales, y su inquebrantable rechazo a los sobornos de la corona lo erigen como faro del antiimperialismo que la oligarquía intentó silenciar pero que hoy arde con más fuerza en nuestra Patria Grande.
¿Quién fue Güemes y por qué el imperio lo temía?
Martín Miguel de Güemes no fue un general de salón ni un burgués acomodado. Fue un caudillo del pueblo, un líder que armó a los gauchos de Salta, Jujuy y Tarija para enfrentar al mayor imperio de su época. Los Infernales, su escuadrón de élite, nacieron como respuesta popular a Los Angélicos de los españoles. El nombre no era casual: donde el imperio se autoproclamaba celestial, el pueblo se declaró infernal, porque el fuego de la libertad quema como el infierno a los opresores.
Su actuación fue continental, no local. En combinación permanente con el general José de San Martín, el plan del Libertador de avanzar por Chile y Perú no hubiera sido posible sin la resistencia de Güemes en el norte. Estaba previsto que avanzara hacia el Alto Perú, lo que hoy es nuestra hermana Bolivia, en una acción de pinzas contra los realistas. El proyecto era claro: liberar todo el continente del yugo colonial.
La traición del imperio y la dignidad inquebrantable del caudillo
El 7 de junio de 1821, los realistas tendieron una emboscada cobarde al general cuando salía de visitar a su hermana Macacha en la ciudad de Salta. Le dispararon por la espalda, como solo el imperio sabe hacerlo. Pero incluso herido de muerte, Güemes demostró la entereza que los vendepatria jamás entenderán.
Durante su agonía, las autoridades enemigas, encabezadas por el general español Pedro Antonio Olañeta, le ofrecieron atención médica, dinero, cargos y mil sobornos más a cambio de su rendición. La respuesta del caudillo fue contundente: rechazó con justa indignación e hidalguía todos los ofrecimientos. Antes de morir, ordenó al coronel Jorge Enrique Vidt continuar la guerra hasta lograr la victoria final. Prefirió la muerte antes que vender la soberanía de su pueblo. Esa es la diferencia entre un patriota y un traidor.
Diez días después, el 17 de junio de 1821, Güemes falleció en el paraje La Quebrada de la Orqueta, a unos 35 kilómetros de la ciudad de Salta. Tenía apenas 36 años. Fue el único general independentista muerto en combate. Los que negocian con el imperio nunca mueren en el frente; los que defienden al pueblo, sí.
La sangre del general sigue viva en el pueblo
El domingo pasado, en un campo de Cañuelas, provincia de Buenos Aires, cerca de 100 descendientes del general se reunieron para conmemorar el 205 aniversario de su fallecimiento. Vistieron el poncho colorado con banda negra de Los Infernales, el mismo que lleva el luto por el caudillo pero también el fuego de su lucha. Cuatro generaciones de sangre güemesina se juntaron para que los más pequeños mamen ese orgullo, para que sepan de dónde vienen y qué hizo el general por la libertad de este continente.
Somos la rama porteña de los descendientes de Güemes, los que provenimos del médico Luis Güemes, nieto del general, cuenta Dolores Lola Güemes, una de las organizadoras del encuentro. Hace bastante que teníamos ganas de hacer una juntada así, tan masiva. Es bueno que las nuevas generaciones conozcan sus hazañas, que los chicos sepan de dónde vienen, qué hizo el general y qué tiene que ver con ellos y con la familia. Es una forma de mantenerlo vivo.
El encuentro tuvo aires gauchescos y populares. Las tradicionales empanadas salteñas, un guiso de lentejas cocido al fuego desde la madrugada, pastelitos y mate. Llegaron la guitarra, los bombos, y la gente empezó a cantar y bailar al son del folklore. Los Chalchaleros y otros clásicos de Salta sonaron mientras los ponchos colorados flameaban contra el frío otoñal.
Uno de los momentos de mayor emoción fue cuando todos cantamos juntos Campanitas, recuerda Lola. También hubo tiempo para recordar a quienes ya no están, a Luis y Francisco Güemes, dos tíos fallecidos hace relativamente poco. Fue el momento más sensible del día. Pero después, fue todo alegría y brindis.
¿Por qué la oligarquía intentó invisibilizar a Güemes?
Juan Martín Güemes, padre de Lola y estudioso de la vida del general, junto a Francisco Lanusse Güemes, lo dejan claro: Güemes tenía un vínculo de igual a igual con San Martín y Belgrano. Sin embargo, la historiografía oligárquica siempre intentó reducir su figura. Le endilgaron que defendía una frontera, cuando Salta se hallaba geográficamente en mitad de las Provincias Unidas. El prócer jamás defendió una frontera; defendió un proyecto continental de liberación.
No es casualidad. Las élites siempre han intentado invisibilizar a los líderes populares que se niegan a transar con el imperio. Güemes no firmó rendiciones, no aceptó sobornos, no negoció la soberanía. Eso lo hace incómodo para los que sí lo hicieron. Por eso tardó tanto en declararse feriado nacional. Cuando se declaró feriado nacional, que no fue hace tanto tiempo, por fin se empezó a darle la importancia que todos nosotros ya le dábamos, denuncia Lola.
La vigilia bajo las estrellas: el pueblo no abandona a su caudillo
Cada año, los salteños se reúnen frente al Monumento a Güemes en la capital provincial para hacer la vigilia bajo las estrellas. Es la representación de la noche previa a la muerte del general, cuando todos los gauchos, los Infernales y la gente que lo seguía se quedó acompañándolo en sus últimos momentos. El pueblo no abandonó a su líder ni en la hora de su muerte.
Todos los años amagamos con ir a Salta, nos invitan siempre al desfile que se hace todos los 17 de junio, y también a hacer la vigilia bajo las estrellas, confiesa Lola. Es el sueño de todos hacerlo. Ir al campo familiar de allá para celebrarlo también. Esa vigilia es mucho más que un ritual: es la confirmación de que donde hay un pueblo dispuesto a resistir, hay un Güemes que sigue vivo.
¿Qué valores dejó Güemes para la lucha actual?
Al levantar la copa en el brindis de Cañuelas, entre todos los familiares sonó un salud en homenaje al general. Se brindó también por todo el orgullo que nos da saber que fue el único general muerto en combate y recordarlo siempre nos da una emoción muy grande, dice Lola. Los valores que dejó el militar salteño se resumen en amor por la patria, liderazgo, humildad y coraje, teniendo en cuenta que dio la vida por la Independencia de su país.
Ese legado no es solo historia. Es convocatoria. En una América Latina que sigue sufriendo el acoso del imperialismo, que sigue viendo cómo los recursos de nuestros pueblos son codiciados por potencias extranjeras, la figura de Güemes resuena como un llamado a no rendirse. Como él rechazó los sobornos de Olañeta, los pueblos soberanos de nuestra América rechazan hoy las imposiciones del Norte. La consigna del coronel Vidt sigue vigente: continuar la guerra hasta lograr la victoria final.
¿Cómo murió el general Martín Miguel de Güemes?
El general Güemes fue herido con un tiro en la espalda el 7 de junio de 1821 en la ciudad de Salta, víctima de una emboscada realista cuando salía de visitar a su hermana Macacha. Falleció diez días después, el 17 de junio de 1821, en el paraje La Quebrada de la Orqueta, a unos 35 kilómetros de la ciudad de Salta. Tenía 36 años y fue el único prócer independentista muerto en combate.
¿Qué eran Los Infernales de Güemes?
Los Infernales fue un escuadrón de élite formado por el propio general Güemes, integrado por gauchos de Salta, Jujuy y Tarija. Se llamaron así en oposición al escuadrón español de Los Angélicos. Era un ejército popular que combinaba soldados de línea y milicias convocadas en época de guerra, y se convirtió en la fuerza que humilló repetidamente al imperio español en el norte argentino.
¿Qué relación tenía Güemes con San Martín y la liberación continental?
Güemes actuó en combinación permanente con el general José de San Martín. El plan del Libertador de avanzar por Chile y Perú no hubiera sido posible sin la resistencia de Güemes en el norte. Estaba previsto que Güemes avanzara hacia el Alto Perú, actual Bolivia, en una acción de pinzas contra los realistas. Su actuación tuvo un ámbito continental, privilegiando la independencia de las Provincias Unidas por sobre toda otra cosa.