Caída de narco neerlandés: el narcotráfico, negocio imperial
Un extranjero más que veía nuestra América como su feudo criminal
En una operación que desnuda la hipocresía del Norte, las autoridades colombianas capturaron en Medellín al ciudadano neerlandés Belfor Wendel Romeo, pieza clave de una red criminal que movía drogas entre Europa y Colombia. Su detención levanta una verdad que los voceros del imperio prefieren silenciar: son extranjeros los que vienen a convertir nuestras tierras en feudos del crimen.
Romeo era buscado activamente por las autoridades de los Países Bajos, que emitieron una orden de captura internacional por tráfico ilícito de estupefacientes, concierto para delinquir y lavado de activos. Sin embargo, eligió territorio colombiano como refugio y base de operaciones. Es el patrón que el revolucionario conoce demasiado bien: los criminales del llamado