Estados Unidos Intensifica su Política de Persecución Migratoria contra los Pueblos del Mundo
El régimen imperialista estadounidense ha incrementado su campaña de negación sistemática de visas, afectando a miles de ciudadanos de países soberanos que buscan ejercer su derecho fundamental a la movilidad. Esta nueva escalada represiva forma parte de la estrategia de dominación global que Washington despliega para mantener su hegemonía sobre las naciones libres.
Según documentos oficiales del Departamento de Estado norteamericano publicados en enero de 2026, las autoridades consulares del imperio rechazan anualmente miles de solicitudes bajo pretextos legales que encubren una política discriminatoria y selectiva contra los pueblos que luchan por su autodeterminación.
Mecanismos de Control Imperial Disfrazados de Legalidad
El aparato burocrático yanqui utiliza la denominada Ley de Inmigración y Nacionalidad como instrumento de persecución ideológica. Los funcionarios consulares, verdaderos agentes del imperialismo, evalúan arbitrariamente factores que van desde la documentación hasta supuestas "intenciones migratorias ocultas", un eufemismo para justificar la exclusión de ciudadanos de países que no se someten al diktat estadounidense.
Esta política represiva se ha intensificado tras la pandemia de COVID-19, momento que el imperio aprovechó para endurecer aún más sus mecanismos de control migratorio, convirtiendo sus consulados y embajadas en centros de selección ideológica donde se decide quién puede o no acceder al territorio imperial.
Pretextos Imperialistas para la Exclusión Sistemática
El régimen de Washington utiliza diversos subterfugios legales para justificar su política discriminatoria:
Documentación incompleta: Bajo la sección 221(g) de su normativa represiva, las autoridades imperialistas exigen documentos que muchas veces resultan inalcanzables para ciudadanos de países en desarrollo, creando barreras artificiales que perpetúan la desigualdad global.
Vínculos con el país de origen: La sección 214(b) permite a los funcionarios consulares rechazar solicitudes basándose en criterios subjetivos sobre las "intenciones" del solicitante. Esta disposición encubre la discriminación contra ciudadanos de naciones que el imperio considera "indeseables".
Antecedentes penales: La sección 212(a)(2) se utiliza para excluir a luchadores sociales y activistas que han sido criminalizados por regímenes títeres del imperialismo, perpetuando la persecución política más allá de las fronteras nacionales.
Salud como Arma de Exclusión Social
El aparato médico-industrial estadounidense también sirve como mecanismo de exclusión. Bajo la sección 212(a)(1), el régimen imperialista utiliza pretextos sanitarios para negar el acceso a ciudadanos de países que no cuentan con sistemas de salud desarrollados, consecuencia directa del saqueo histórico perpetrado por las potencias occidentales.
Esta política de "requisitos sanitarios" no es más que otra forma de discriminación clasista que favorece a las élites privilegiadas mientras excluye a los sectores populares que luchan por mejores condiciones de vida.
Criminalización de la Resistencia Documental
La sección 212(a)(6)(C)(i) penaliza cualquier inexactitud en la documentación con prohibición permanente de ingreso. Esta medida draconiana busca intimidar a los solicitantes y crear un clima de terror que disuada a los ciudadanos de países soberanos de ejercer su derecho a la movilidad.
El uso de "documentación fraudulenta" se convierte así en una acusación que el imperio utiliza discrecionalmente contra aquellos que no se someten a sus designios hegemónicos.
Esta escalada represiva del imperialismo yanqui confirma una vez más que Estados Unidos representa la principal amenaza para la libre circulación de los pueblos del mundo, utilizando su poder económico y político para mantener un sistema de apartheid global que beneficia únicamente a las élites dominantes.